La propuesta, impulsada por el diputado de Otzma Yehudit, Zvika Fogel, exigiría a las mezquitas obtener permisos para emplear sistemas de altavoces. También facultaría a la policía para ingresar en los recintos con el fin de poner fin a infracciones y establecería multas administrativas en caso de incumplimiento.
En las mezquitas, los muecines utilizan altavoces para realizar la llamada a la oración cinco veces al día, incluida la oración del Fajr, antes del amanecer.
El proyecto de ley sobre altavoces en mezquitas avanzó con el apoyo de Shas y permitiría exigir permisos, imponer multas y autorizar la entrada policial ante infracciones.
“No se trata de una cuestión política”, afirmó Fogel ante el pleno. “Al igual que la ley se aplica a salas de eventos, empresas privadas, fábricas y lugares de culto de todo tipo, también debe aplicarse aquí de forma equitativa”.
El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, celebró el avance del proyecto —que aún debe superar tres votaciones más para convertirse en ley— y declaró que “la gobernanza comienza con el ruido”. También sostuvo que los residentes de comunidades árabes sufren igualmente las llamadas difundidas por altavoces.
Los diputados árabes respondieron que Ben Gvir prioriza lo que consideran una persecución contra una minoría religiosa, en lugar de hacer frente al aumento de los delitos violentos en las comunidades árabes, después de que hoy tres personas murieran en incidentes distintos.
“Tres asesinatos en una hora… otro día más bajo este gobierno de sangre”, afirmó Ayman Odeh, presidente de Hadash-Ta’al, partido de mayoría árabe, al acusar al ministro —“kahanista y delincuente condenado”— de desatender la seguridad pública.
La votación tuvo lugar después de que Shas anunciara su apoyo a la iniciativa, pese a que anteriormente se había informado de que planeaba oponerse a ella como parte de un acuerdo entre los partidos haredíes y árabes.
Según ese entendimiento, las facciones árabes se abstendrían en la votación de hoy sobre la controvertida Ley Fundamental promovida por la coalición, que consagra el estudio de la Torá como valor nacional.