El primer ministro Benjamin Netanyahu celebró el hallazgo del Altalena, el barco del Irgún hundido frente a Tel Aviv en 1948 durante un enfrentamiento con fuerzas israelíes, y anunció que ordenará intentar recuperarlo del fondo del mar.
Un grupo de buceadores encontró la embarcación después de años de búsquedas financiadas por el gobierno. Netanyahu aseguró en un vídeo grabado en el paseo marítimo de Tel Aviv que encabezó esos esfuerzos y describió el descubrimiento como “un momento emocionante, un momento definitorio”.
También prometió sacar el barco del agua para convertirlo en “un símbolo tangible para nuestra generación y las generaciones venideras”. Sin embargo, expertos han advertido de que la operación sería compleja y costosa, y que podría no ser posible.
Netanyahu recordó además los acontecimientos de junio de 1948 y cuestionó la orden del entonces primer ministro David Ben-Gurión de atacar el Altalena, que transportaba armas destinadas al Irgún.
Calificó aquella medida como la “trágica decisión de Ben-Gurión de abrir fuego” contra una embarcación que llevaba “armas esenciales a nuestros combatientes en la Guerra de Independencia”. Señaló que, en vez de permitir la descarga del material, miembros de la Haganá situados en la playa dispararon contra el barco.
Los enfrentamientos relacionados con el Altalena dejaron 16 integrantes del Irgún y tres soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel muertos. Menachem Begin, que entonces dirigía el Irgún, ordenó frenar los combates para impedir que la situación desembocara en una guerra civil.
Netanyahu recordó que “hermanos mataron hermanos” mientras el Altalena ardía y destacó la decisión de Begin de detener la lucha bajo la consigna de que no habría una guerra civil. Para el primer ministro, ese episodio contiene la principal lección del Altalena.
El barco había llegado a la costa de Kfar Vitkin el 20 de junio de 1948, durante la Guerra de Independencia. Ben-Gurión exigió a Begin que entregara tanto la embarcación como las armas que llevaba. Al no aceptarse el ultimátum, se tomó la decisión de atacar. Begin pidió a sus hombres que no respondieran para evitar una guerra civil. Años después resumió su actuación con estas palabras: “Mi mayor logro fue no responder y causar una guerra civil”.
Netanyahu también cuestionó las protestas de adversarios políticos durante la ceremonia anual dedicada a las personas que murieron en los hechos del Altalena, un acto al que aseguró acudir habitualmente.
Consideró “absurdo” que en los últimos años se hayan producido gritos contra los asistentes durante esa conmemoración y acusó a sus rivales de profanar una ceremonia que considera sagrada. También les preguntó si no habían aprendido la lección de aquellos acontecimientos.
“Somos hermanos. Rivales políticos, sí, pero somos hermanos. Somos de una nación, un solo futuro, un solo destino”, expresó.
Netanyahu relacionó finalmente ese mensaje con su campaña electoral y volvió a prometer la formación de un “gobierno nacional amplio” después de las elecciones previstas para el 27 de octubre.
También elogió a las personas que participaron en la búsqueda y localización del Altalena, aunque no mencionó al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir. Otzma Yehudit, el partido de Ben Gvir, había comunicado el hallazgo esa misma mañana. El ministro tenía previsto dar una rueda de prensa que posteriormente fue retrasada, mientras que Netanyahu difundió antes su declaración en vídeo.










