El ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, se sumó este martes a las críticas contra el diputado Zvi Sukkot por su visita a varias aldeas de Samaria y por participar en la destrucción de un monumento dedicado a terroristas en Madama. Su pronunciamiento fue la primera condena del episodio procedente de un miembro de la coalición.
Saar sostuvo que Sukkot, al igual que cualquier otro diputado, no es quien ejerce la soberanía en Judea y Samaria. Señaló que las decisiones deben corresponder al Estado, las FDI y las fuerzas de seguridad, y consideró que los representantes públicos deberían transmitir ese mismo principio. A su juicio, Sukkot actuó deliberadamente en sentido contrario.
El diputado del Partido Sionismo Religioso había llegado a Madama acompañado por varias personas. Allí participó en la destrucción de un monumento levantado en memoria de terroristas responsables del asesinato de decenas de judíos.
El episodio generó críticas tanto políticas como de seguridad. Las FDI señalaron que los participantes se apartaron por completo de las condiciones que habían sido autorizadas previamente.
Desde la oposición, Yair Golan, presidente de Los Demócratas, acusó a Sukkot de intentar “provocar más violencia y otra guerra” y afirmó que debería estar “entre rejas, no en la Knéset de Israel”.
Gadi Eisenkot, presidente de Yashar, también condenó lo ocurrido. Lo calificó de “vergonzoso” y acusó a Sukkot de haber engañado a los mandos de las FDI, perjudicado el esfuerzo operativo y dañado la imagen del país.
Sukkot rechazó las acusaciones y sostuvo que su llegada al lugar había sido autorizada por el propio Ejército.










