El ejército libanés informó que un ataque israelí contra un vehículo militar dejó heridos a un oficial y a un soldado en Nabatieh, en el sur del Líbano, durante una nueva jornada de hostilidades entre Israel y Hezbolá.
Dos militares libaneses resultaron heridos cuando un proyectil impactó un vehículo del ejército en Deir ez-Zahrani, mientras continuaban los ataques israelíes y los lanzamientos de Hezbolá hacia el norte de Israel.
Las Fuerzas Armadas Libanesas precisaron que el proyectil alcanzó el rodado en la localidad de Deir ez-Zahrani, donde otros automóviles también sufrieron impactos. Las FDI no emitieron un comentario inmediato sobre el incidente.
Israel sostiene que sus operaciones en territorio libanés tienen como objetivo a la organización terrorista Hezbolá y no a las tropas estatales. Sin embargo, durante los dos años y medio de combates, varios bombardeos alcanzaron a oficiales y soldados libaneses desplegados en la zona fronteriza.
La escalada se extiende al sur de Beirut y Galilea

El incidente ocurrió un día después de otra ofensiva similar en la misma zona, que dejó heridos a otros dos uniformados libaneses. Sobre ese ataque, las FDI tampoco realizaron una declaración inmediata.
En paralelo, las hostilidades continuaron este miércoles con un ataque israelí contra un automóvil en la carretera de Khalde, al sur de Beirut. Las FDI informaron además la interceptación de dos cohetes y un presunto dron de Hezbolá lanzados contra el Panhandle de Galilea, en el norte de Israel.
La jornada del martes también registró bajas en ambos lados. Un dron explosivo de Hezbolá causó heridas moderadas a un reservista israelí y lesiones leves a tres soldados en el sur del Líbano, de acuerdo con datos de las FDI.
Al menos cuatro personas murieron ese mismo día por ataques israelíes y fuego de artillería en dos localidades del sur libanés, en medio de una escalada que combina operaciones aéreas, artillería, drones y lanzamientos de cohetes.
Israel y Líbano retoman conversaciones en Washington

En el plano diplomático, delegaciones de Israel y Líbano reanudaron en Washington una ronda de conversaciones de dos días en el Departamento de Estado de Estados Unidos. Integrantes de la comitiva israelí afirmaron que Hezbolá mantiene los combates pese al anuncio de alto el fuego del presidente estadounidense Donald Trump.
Ante esta situación, el secretario de Estado Marco Rubio declaró que Washington apoya “desmilitarizar y debilitar a Hezbolá” y fortalecer al gobierno libanés. En Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu comunicó al jefe del Consejo Regional de Mateh Asher la próxima implementación de una solución frente a la amenaza de los drones.