Hamás colocó un explosivo en la zona de la línea amarilla, bajo control israelí, y lo activó contra un vehículo de ingeniería de las FDI. El vehículo sufrió daños, pero no hubo heridos.
Tras el incidente, las FDI atacaron infraestructura de Hamás en la Franja de Gaza. El ejército indicó que esos sitios servían para preparar acciones contra civiles israelíes y fuerzas militares.
Las FDI calificaron el episodio como una violación del alto el fuego y señalaron que sus fuerzas del mando sur permanecen desplegadas en la zona conforme al acuerdo. También afirmaron que continuarán sus operaciones contra amenazas inmediatas.
Durante las dos últimas semanas también se registraron dos episodios en los que hombres palestinos se acercaron a puestos de las FDI próximos a la línea amarilla.
En uno de esos casos, un hombre cruzó la línea amarilla y avanzó varios cientos de metros hasta una posición militar sin ser detectado. Pasó entre vehículos militares y llegó hasta la zona de acceso del puesto.
Un soldado que vigilaba la posición detectó un movimiento inusual, observó al sospechoso y abrió fuego contra él.
En ambos episodios, los hombres que se aproximaron a las posiciones militares aparentemente no llevaban armas. Según las fuerzas desplegadas en el lugar, los dos lograron regresar al interior de la Franja de Gaza.
Un funcionario de seguridad de la zona fronteriza criticó la situación y sostuvo que permitir movimientos libres cerca de la línea amarilla facilita que personas lleguen hasta las posiciones de las FDI.










