El Gobierno federal belga aceptó aplicar una prohibición a la importación de productos procedentes de los asentamientos israelíes, en medio de una intensa actividad legislativa de última hora antes de la suspensión de la sesión parlamentaria por el verano.
El Ejecutivo se había comprometido en septiembre pasado a vetar esos bienes, en un contexto marcado por una ola de reconocimientos del Estado palestino y por otras medidas adoptadas en Europa para sancionar a Israel por sus políticas en la Franja de Gaza. Sin embargo, la iniciativa permanecía bloqueada desde entonces por un estancamiento político, según informó Euractiv.
Hasta el momento no se han divulgado detalles específicos sobre el alcance o la aplicación de la prohibición.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel rechazó pronunciarse sobre la medida.
La decisión coincide con los esfuerzos de la Unión Europea por impulsar restricciones comerciales a escala comunitaria contra las comunidades israelíes situadas al otro lado de la Línea Verde y en los Altos del Golán. La semana pasada, los embajadores de los 27 Estados miembros debatieron una posible prohibición del comercio con los asentamientos, aunque no alcanzaron ninguna decisión.






