Los hutíes acusaron a Arabia Saudita de realizar ataques aéreos en varias zonas de Yemen, incluido un bombardeo contra una prisión en Al-Hazm, en la provincia de Jawf, que habría causado siete muertos y siete heridos. Entre las víctimas mortales habría un niño que visitaba el centro.
La agencia Saba, vinculada al movimiento hutí, afirmó que los ataques alcanzaron posiciones en Jawf, Al-Bayda, Marib y Taiz mediante bombardeos aéreos y misiles de crucero. Imágenes difundidas por el grupo mostraron humo y equipos de rescate entre los escombros de la prisión.
Arabia Saudita no anunció públicamente esos ataques. Fuentes militares de las fuerzas gubernamentales yemeníes también informaron de bombardeos y ataques con misiles, principalmente contra posiciones, concentraciones y campamentos controlados por los hutíes en Al-Bayda y Marib.
La escalada coincide con una ofensiva hutí para capturar territorio próximo al estrecho de Bab el-Mandeb, en el acceso meridional al mar Rojo. Varios días de combates han dejado más de 300 muertos y han obligado a cientos de familias a abandonar sus hogares.
Los hutíes también difundieron imágenes de lo que describieron como un ataque con misiles contra camiones que transportaban equipo militar desde Arabia Saudita hacia el campamento de Al-Wadiah, en la provincia yemení de Hadramawt.
Bab el-Mandeb ha adquirido mayor importancia para las exportaciones petroleras saudíes desde que Irán impuso un bloqueo en el estrecho de Ormuz al comienzo de la guerra entre Estados Unidos e Irán. El paso conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y es una ruta clave para el transporte marítimo internacional.
El enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, advirtió que la ofensiva hutí ha provocado enfrentamientos cada vez más intensos y amenaza con ampliar nuevamente la guerra. Señaló que un retorno a combates sostenidos a gran escala tendría graves consecuencias para la población civil y dificultaría cualquier solución política.
Los hutíes y las fuerzas del Gobierno yemení respaldado por Arabia Saudita combaten por el control de la zona de Bab el-Mandeb en la escalada más grave desde que el alto el fuego de 2022 colapsó en julio. El grupo también ha anunciado un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita y ha atacado buques y territorio saudíes.










