La relatora especial de la ONU para los territorios palestinos, Francesca Albanese, advirtió que la retirada de escombros en Gaza podría destruir pruebas de posibles “crímenes atroces” y dificultar la recuperación e identificación de restos humanos.
La guerra ha dejado alrededor de 61 millones de toneladas de restos y escombros en Gaza, cuya eliminación podría tomar unos siete años. Albanese sostuvo que antes de iniciar una limpieza completa deben recogerse pruebas, localizarse restos humanos e identificarse a las víctimas.
La relatora afirmó que los escombros no deben tratarse únicamente como residuos de construcción, sino también como parte de posibles escenas de crimen y como registro material de lo ocurrido durante la campaña militar israelí en la Franja.
También señaló que los palestinos deberían participar directamente en cualquier plan para retirar los restos. Albanese afirmó que varias fuentes le habían confirmado la participación de empresas israelíes en las tareas de limpieza, aunque no identificó a esas compañías.
Israel ha rechazado en otras ocasiones las acusaciones de Albanese sobre su actuación militar en Gaza. El Gobierno sostiene que ha adoptado medidas para reducir las bajas civiles y acusa a Hamás de operar entre la población y utilizar zonas densamente pobladas para sus actividades militares.
Albanese ha sido objeto de críticas internacionales por algunas de sus declaraciones sobre Israel. En febrero, Alemania, Francia e Italia condenaron comentarios que atribuyeron a la relatora, mientras ella negó haber formulado esas afirmaciones.
En julio de 2025, Estados Unidos impuso sanciones contra Albanese por sus esfuerzos para promover acciones de la Corte Penal Internacional contra funcionarios, empresas y ejecutivos estadounidenses e israelíes.
Los expertos especiales de la ONU son designados por el Consejo de Derechos Humanos con sede en Ginebra para examinar crisis específicas, pero actúan de manera independiente de la organización.
Los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 causaron 1.200 muertos en Israel y 251 personas fueron tomadas como rehenes. Las autoridades sanitarias de Gaza dirigidas por Hamás afirman que más de 73.000 palestinos han muerto durante la campaña militar israelí.










