Los principales mandos militares de varios países de la OTAN analizaron esta semana posibles aportes para respaldar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz durante una videoconferencia convocada por el comandante supremo aliado en Europa. No obstante, la iniciativa no forma parte de una misión oficial de la alianza, según explicó a Reuters un portavoz.
De acuerdo con ese portavoz, el Cuartel general Supremo de las Potencias Aliadas en Europa (SHAPE) reunió el miércoles 19 de agosto de 2026 a los jefes de Defensa de los países aliados interesados con el propósito de facilitar sus posibles contribuciones para apoyar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.
El portavoz del general de la Fuerza Aérea de Estados Unidos Alexus Grynkewich, comandante supremo aliado en Europa, subrayó: “To be clear, this is not a NATO mission. But given NATO”s unique strengths in its ability to bring together Allies and understand the capabilities they bring to bear, it makes sense for NATO to facilitate in this way.”
Los aliados de la OTAN han procurado mantenerse al margen de una participación directa en la guerra con Irán y, en cambio, han centrado sus esfuerzos en planes desarrollados fuera del marco de la alianza para reabrir el estrecho, por donde antes del inicio de la guerra, a finales de febrero, transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.
Francia y el Reino Unido encabezan las gestiones para conformar una coalición integrada por alrededor de una docena de países que garantice el paso seguro por el estrecho una vez que disminuyan las tensiones o concluya la guerra. Sin embargo, cualquier acuerdo de carácter permanente requerirá, en última instancia, la aceptación de Irán.










