La Legión Libertad de Rusia afirma que una operación de sabotaje contra la logística petrolera rusa destruyó más de 10.000 toneladas de crudo y causó pérdidas materiales superiores a $10 000 000.
El grupo denominó “Barrel” a la operación y sostiene que el objetivo fue una red ferroviaria utilizada para transportar y almacenar petróleo en vagones cisterna. Ese sistema habría cobrado mayor importancia después de los ataques ucranianos contra refinerías e infraestructura portuaria rusa.
De acuerdo con la versión difundida por la Legión, antes del sabotaje hubo una fase de inteligencia destinada a identificar puntos débiles de la red logística. El movimiento asegura que obtuvo información clasificada, la analizó y localizó instalaciones vinculadas al transporte de crudo.
Miembros de la red clandestina habrían ingresado en una instalación con fuertes medidas de seguridad y sabotearon decenas de vagones cisterna cargados con petróleo. La Legión presenta la acción como un intento de afectar un sistema logístico más amplio y no solo vehículos ferroviarios aislados.
El movimiento sostiene que Rusia había comenzado a dispersar el transporte de crudo por ferrocarril como respuesta a la reducción de su capacidad convencional de almacenamiento. La operación buscó atacar precisamente esa alternativa y dificultar el movimiento de petróleo por distintas regiones del país.
La Legión también afirma que el sabotaje afectó tramos de la red ferroviaria empleados para trasladar recursos estratégicos y carga militar. El texto original no aporta una verificación independiente de la magnitud de los daños descritos.










