Una ofensiva de los hutíes para acercarse al estrecho de Bab al-Mandab dejó 129 muertos en Yemen, en los combates más letales registrados en el país durante los últimos años. Las fuerzas gubernamentales, respaldadas por Arabia Saudita, intentan frenar el avance hacia la entrada sur del mar Rojo.
Los enfrentamientos comenzaron el jueves, cuando los hutíes lanzaron un asalto terrestre acompañado de cohetes y drones contra zonas costeras y posiciones cercanas a Taiz. El movimiento, apoyado por Irán, busca controlar sectores próximos a una de las rutas marítimas más transitadas del mundo.
Las fuerzas gubernamentales sufrieron 66 muertos, mientras que al menos 62 combatientes hutíes murieron. Un civil también murió. El balance inicial había situado el número de víctimas en poco más de 60, pero aumentó a medida que se conoció la magnitud de los combates en los frentes costero y de Taiz.
La ofensiva pretende aislar Mokha, puerto bajo control del gobierno que ha recibido ataques durante varias semanas, y avanzar hacia las áreas limítrofes con Bab al-Mandab. Los hutíes tomaron posiciones elevadas desde las que pueden vigilar las líneas gubernamentales cerca del mar Rojo y en los alrededores de Taiz, además de amenazar a los barcos que cruzan la zona.
El grupo todavía no controla territorios que bordean directamente el estrecho, aunque domina Hodeida, el principal puerto situado al norte de Mokha. El gobierno envió refuerzos desde Adén hacia Taiz por orden de Arabia Saudita.
El analista Mohammed al-Basha considera que los hutíes buscan apoderarse de las colinas que dominan Bab al-Mandab y Mokha antes de atacar la costa. Ese avance mejoraría su posición frente al gobierno y Arabia Saudita en cualquier negociación.
Bab al-Mandab conecta el mar Rojo y el canal de Suez con el océano Índico. Su importancia aumentó después de que Irán prácticamente paralizara los envíos de petróleo desde el golfo Pérsico mediante el bloqueo del estrecho de Ormuz. La ruta del mar Rojo se convirtió así en una alternativa esencial para las exportaciones saudíes de crudo.
Los hutíes ya habían alterado el tráfico por esa vía con ataques contra barcos desde el inicio de la guerra en Gaza en 2023. En las últimas semanas impusieron un bloqueo marítimo a Arabia Saudita y atacaron sus buques y su territorio.
La nueva escalada puso fin a la relativa calma que siguió a la tregua de 2022 entre los hutíes y el gobierno. El acuerdo se desmoronó en julio, después de que el grupo recibiera un avión iraní en Saná y comenzara una nueva serie de ataques.










