BERLÍN — El canciller alemán Friedrich Merz afirmó este martes que los responsables de los ataques híbridos contra Alemania “pagarán por ellos” y adelantó que su gobierno dará a conocer próximamente quién estuvo detrás del intento de ataque con drones registrado a comienzos de agosto en el aeropuerto de Leipzig.
Alemania se encuentra cada vez más “en la mira de atacantes híbridos”, dijo Merz durante una cumbre de la coalición, en referencia al hallazgo de un dron cargado de explosivos cerca de un avión ucraniano en el aeropuerto.
El canciller aseguró que el gobierno trabaja estrechamente con las autoridades de seguridad para esclarecer el episodio. “Lo expondremos y comentaremos en breve”, señaló, sin identificar a un posible responsable.
Fuentes de seguridad citadas por medios alemanes sospechan de una posible participación de los servicios de inteligencia rusos, aunque Berlín no ha formulado hasta ahora una acusación directa. Moscú ha negado cualquier implicación.
El 4 de agosto, las autoridades localizaron un dron con explosivos cerca de un avión de carga Antonov ucraniano utilizado para el transporte de suministros militares. Los investigadores sospechan además que un segundo dron chocó posteriormente con un avión de carga de DHL, poco después de que el aeropuerto fuera cerrado temporalmente.
Diez días más tarde, los investigadores encontraron un tercer dron y material explosivo que podría estar relacionado con el mismo episodio, según informaron las cadenas NDR y WDR y el periódico Süddeutsche Zeitung.
Ese aparato fue localizado al oeste del aeropuerto, junto con unos 50 gramos de una sustancia que los investigadores sospechan que podría ser hexógeno, un explosivo de uso militar. La fiscalía general alemana declinó comentar esas informaciones.
El aeropuerto de Leipzig funciona como centro logístico de carga y también es utilizado por la OTAN y por Antonov Airlines para el transporte de suministros militares hacia Ucrania.
El ministro de Defensa, Boris Pistorius, ya había advertido en enero sobre un aumento de los ataques híbridos en Europa, entre ellos acciones contra infraestructuras críticas, cortes de cables de datos en el mar Báltico, espionaje mediante drones y campañas de desinformación.
Alemania es uno de los principales proveedores de apoyo militar a Ucrania desde el inicio de la guerra con Rusia y alberga infraestructuras utilizadas por fuerzas de la OTAN en Europa.










