Qatar convocó este martes en Doha al viceembajador de Irán, Mohsen Mohammad Qanei, para entregarle una nota de protesta por el ataque contra el buque cisterna qatarí de GNL Al Rekayyat, ocurrido cerca del estrecho de Ormuz, frente a la costa de Omán, y atribuido por Doha a Irán.
El director del Departamento de Protocolo del Ministerio de Exteriores de Qatar, Ibrahim bin Yousif Fakhro, entregó la nota al diplomático iraní en la sede de la cartera. En el documento, Qatar expresó su “rechazo categórico” al ataque y pidió a Teherán una explicación urgente sobre el incidente.
La Cancillería qatarí exigió a Irán que “cese inmediatamente cualquier práctica que socave la seguridad regional” y que se abstenga de poner en peligro la seguridad del transporte marítimo internacional y los suministros globales de energía. La nota también reclamó medidas inmediatas para impedir que un ataque similar vuelva a producirse.
Qatar afirmó que el ataque contra el Al Rekayyat constituye una violación de la seguridad de la navegación internacional, una amenaza directa para el suministro energético global y una infracción clara del derecho internacional. Doha indicó además que se reserva sus derechos bajo el derecho internacional para adoptar las medidas que considere necesarias con el fin de proteger sus intereses y activos.
El portavoz del Ministerio de Exteriores de Qatar, Majed Al Ansari, había declarado previamente que Irán tiene “plena responsabilidad legal” por el ataque contra el buque qatarí y por los daños y consecuencias derivados. Reportes marítimos indicaron que el Al Rekayyat sufrió un incendio en la sala de máquinas y que no se registraron víctimas.
Irán rechazó la acusación qatarí. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, afirmó que Teherán mantiene su compromiso con la navegación segura en el estrecho de Ormuz y sostuvo que los buques que utilizan rutas no coordinadas con las autoridades iraníes se exponen a riesgos.
En la misma zona, un petrolero saudí identificado como Wedyan resultó dañado cerca de Omán tras el incidente que afectó al buque qatarí. Autoridades marítimas elevaron a “severo” el nivel de amenaza para los buques que transitan por Ormuz, mientras el crudo Brent subió cerca de 6% y se aproximó a $76 por barril.
Estados Unidos revocó además una licencia condicional que permitía a Irán vender petróleo en los mercados internacionales, después de los ataques contra buques comerciales en la zona. El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas centrales para el transporte mundial de petróleo y gas natural licuado.






