Las empresas que aspiren a ejecutar las obras del proyecto E1, cerca de Jerusalén, se exponen a posibles sanciones del Reino Unido si presentan ofertas en el concurso cuyo plazo vence este 19 de octubre. El Gobierno británico ha pedido tanto a las compañías constructoras como a los particulares que se abstengan de participar.
El proyecto prevé miles de viviendas como ampliación de Ma’ale Adumim, en el espacio comprendido entre el extremo occidental de esa localidad israelí y Jerusalén Este. Su desarrollo interrumpiría la continuidad territorial entre los principales núcleos palestinos de Ramala, Jerusalén Este y Belén.
El ministro británico de Relaciones Exteriores, Ed Miliband, advirtió que Londres dispone de nuevas facultades para imponer sanciones a personas y empresas vinculadas a la construcción de asentamientos que considera ilegales, entre ellos E1. La advertencia se dirige expresamente a quienes evalúan presentarse a las licitaciones.
Miliband también señaló que los participantes deben tener presentes las consecuencias jurídicas y el daño a su reputación. Entre los riesgos mencionó la posibilidad de quedar implicados en violaciones graves del derecho internacional.
El mensaje británico se produce en la fecha prevista para el cierre de las ofertas y sitúa a las empresas interesadas ante la posibilidad de recibir sanciones por su participación en las obras.










