Un cartel electoral del partido Demócratas apareció con pintadas amenazantes contra su presidente, Yair Golan, a ocho días de las elecciones israelíes del 27 de octubre. Sobre su rostro escribieron “Buscado vivo o muerto”, junto con la acusación “un vil asesino de judíos” y las letras “KKK”, alusivas al Ku Klux Klan, organización supremacista blanca de Estados Unidos.
Las pintadas parecen estar relacionadas con la disposición de los Demócratas a formar gobierno con partidos árabes y con sus propuestas de diálogo diplomático con los palestinos. El ataque al cartel se suma a las preocupaciones por posibles episodios de violencia política durante la campaña electoral.
Golan publicó una fotografía del cartel vandalizado en X y escribió: “Se puede vandalizar el cartel, pero no la esperanza. En ocho días, la esperanza vencerá al odio. Nuestra respuesta estará en las urnas”.
En julio, el presidente Isaac Herzog había advertido del riesgo de que la violencia apareciera durante la campaña. Este mismo día, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, teniente general Eyal Zamir, ordenó elevar el nivel de alerta militar antes de la votación de la próxima semana. “La misión de las FDI es permitir que las elecciones democráticas se celebren en la fecha prevista y de manera segura”, declaró.
El mes pasado, los Demócratas presentaron una petición ante el Tribunal Superior de Justicia para solicitar una orden provisional que obligara al Gobierno y al Shin Bet a brindar protección estatal a Golan. El partido alegó que el dirigente había recibido decenas de amenazas. Posteriormente, el tribunal pidió a Golan que retirara la petición, pues consideró que “no puede intervenir en asuntos profesionales de seguridad que corresponden al Shin Bet”.










