La fábrica de Intel en Kiryat Gat, donde la semana pasada se registró una explosión mortal, volvió a recibir equipos de bomberos y rescate. Esta vez, la intervención se produjo después de que trabajadores de las instalaciones detectaran materiales peligrosos.
Los servicios de emergencia se encuentran en el complejo para atender el incidente. Han precisado que la situación está localizada dentro de la fábrica y que no supone un peligro para quienes viven en las inmediaciones.










