Además del regreso de los inspectores del OIEA a Irán, el vicepresidente de EE. UU., JD Vance, afirma que las conversaciones mantenidas en Suiza con Teherán han permitido alcanzar tres objetivos de Estados Unidos, entre ellos el establecimiento de “un mecanismo para mantener abierto el estrecho de Ormuz” y “un mecanismo similar para evitar conflictos en el marco del alto el fuego regional”, principalmente en lo que respecta a la guerra entre Israel y Hezbolá en el Líbano.
“Como ha dicho el propio presidente de Estados Unidos, a veces estos altos el fuego solo significan que se dispara un poco menos. Pero queríamos asegurarnos de contar con la coordinación adecuada para que, si se producen disparos, si Hezbolá dispara contra Israel o si Israel responde, o si surgen otros conflictos en la región, podamos comunicarnos entre nosotros y encontrar la manera de detener los disparos”.
Los grupos también “establecieron el proceso para las negociaciones técnicas que continuarán”, afirma Vance, quien añade que esas conversaciones deberían proseguir a lo largo de la semana.










