Los datos publicados por Lloyd’s List Intelligence muestran un aumento en la proporción de buques no vinculados a propietarios iraníes que transitan por el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio energético mundial.
El repunte ocurre pese al bloqueo de la vía marítima impuesto por Irán desde el inicio de su guerra con Estados Unidos e Israel, el 28 de febrero. La restricción ha limitado una parte importante de las exportaciones de hidrocarburos de los países del Golfo y ha generado presión adicional sobre la economía global.
Más buques extranjeros cruzan Ormuz mientras aumentan los tránsitos de embarcaciones no vinculadas a Irán, incluidos petroleros de gran tamaño con destino a China, Corea del Sur e India.
Petroleros de gran tamaño vuelven a salir del Golfo

Bridget Diakun, analista de Lloyd’s List Intelligence, afirmó que la semana pasada se observaron buques con pabellón de Singapur, Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur y Noruega atravesando el Golfo, en particular en dirección de salida.
El movimiento más relevante se concentra en los petroleros de gran tamaño no vinculados a Irán. De los 27 cruces registrados por la empresa de análisis Kpler desde el inicio de la guerra, más de la mitad ocurrieron durante mayo.
Entre el 20 y el 26 de mayo, cinco de estos grandes petroleros abandonaron el Golfo a través del estrecho. Tres de ellos declararon a China como destino: el Eagle Veracruz, con bandera de Singapur, y los buques Eagle Verona y Yuan Gui Yang, ambos bajo bandera china.
Otro buque, el Universal Winner, se dirige a Corea del Sur, cuya bandera enarbola, mientras que el Nissos Keros, con bandera de las Islas Marshall, tiene como destino la India.
Coordinación con Irán para garantizar el paso marítimo

Los datos de Lloyd’s List Intelligence indican que China, Corea del Sur, India y Japón se han coordinado con el Gobierno iraní para garantizar el paso seguro de embarcaciones por el estrecho de Ormuz.
El 18 de mayo, Irán formalizó la creación de la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, un organismo destinado a gestionar la navegación en Ormuz y recaudar tasas de tránsito.
Estados Unidos se opone de forma firme a ese nuevo organismo. El Departamento del Tesoro anunció sanciones contra la PGSA y advirtió que podría aplicar medidas similares contra cualquier actor que pague las tasas exigidas por Teherán.
La represalia estadounidense podría reducir el número de buques que salen del estrecho mediante coordinación con Irán. El resultado inmediato es una mayor incertidumbre sobre el tránsito marítimo en una ruta clave para las exportaciones de hidrocarburos del Golfo y para el suministro energético global.