El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirmó el jueves que atacó una base aérea estadounidense en respuesta a una operación de Estados Unidos contra el sur del país. El episodio elevó la presión sobre el alto el fuego entre Washington y Teherán, vigente desde comienzos de abril.
La declaración fue difundida por la cadena estatal iraní IRIB. El CGRI sostuvo que la acción se produjo después de una “agresión” estadounidense contra una zona situada en las afueras del aeropuerto de Bandar Abbas, donde se habrían utilizado proyectiles aéreos.
El CGRI afirmó que atacó una base aérea estadounidense después de denunciar un bombardeo de Estados Unidos cerca del aeropuerto de Bandar Abbas. El intercambio pone en riesgo la continuidad del alto el fuego entre Washington y Teherán.
Irán amenaza con una respuesta más decisiva ante nuevos ataques
En su comunicado, el CGRI indicó que “la base aérea estadounidense desde la cual se originó el ataque fue atacada a las 4:50 a. m. (01:20 GMT)”. La organización no identificó la ubicación de la instalación militar que aseguró haber golpeado.
La Guardia Revolucionaria advirtió que cualquier repetición de lo que calificó como agresión recibirá una respuesta “más decisiva”. También responsabilizó al “agresor” por las consecuencias de una posible escalada militar en la región.
Washington presenta la operación como una acción defensiva
El intercambio ocurrió después de que un funcionario estadounidense informara que las fuerzas de Estados Unidos derribaron cuatro drones de ataque iraníes y atacaron una estación de control terrestre en Bandar Abbas. Esa instalación, de acuerdo con la versión estadounidense, estaba a punto de lanzar un quinto dron.
El funcionario describió la operación como “medida, puramente defensiva y destinada a mantener el alto el fuego”. La explicación de Washington busca encuadrar el ataque como una acción limitada, mientras Teherán lo presenta como una violación directa de la tregua.
Kuwait intercepta amenazas y crece la tensión regional
Kuwait, aliado de Estados Unidos, informó el jueves que sus defensas antiaéreas interceptaron amenazas de misiles y drones hostiles. Las autoridades kuwaitíes no identificaron el origen de los ataques, pero el ejército afirmó que los sonidos de explosiones registrados en el país correspondieron a esas interceptaciones.
El incidente amplía el alcance regional de la tensión entre Estados Unidos e Irán. La actividad de drones, misiles y defensas antiaéreas en el Golfo aumenta el riesgo de errores de cálculo en un momento en que el alto el fuego permanece bajo revisión política y militar.
El alto el fuego y el estrecho de Ormuz quedan bajo presión
El alto el fuego entre Estados Unidos e Irán entró en vigor a comienzos de abril y ya enfrentaba tensiones antes de los nuevos ataques en el sur iraní. Cuatro días antes del incidente, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que un acuerdo para prorrogar la tregua por otros 60 días estaba cerca de cerrarse.
La tensión también afectó el tránsito por el estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio energético. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó el 27 de mayo a la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, entidad creada por Irán para administrar solicitudes de paso por la zona, y advirtió que quienes cooperen con esa autoridad pueden quedar expuestos a sanciones.
Los precios del petróleo reaccionaron al nuevo episodio militar. Los futuros del Brent subieron alrededor de 2 % en las primeras operaciones del jueves, hasta 96,19 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate avanzó a 90,41 dólares.
El aumento del crudo refleja la preocupación por una escalada que pueda afectar el flujo energético en el Golfo. La combinación de ataques, sanciones y advertencias sobre Ormuz mantiene bajo presión tanto la tregua diplomática como la estabilidad del mercado petrolero.