El Mando Central de Estados Unidos anunció este miércoles una segunda oleada nocturna de ataques contra objetivos militares en Irán, con impactos contra capacidades de vigilancia militar, sistemas de comunicación y sitios de defensa antiaérea de la República Islámica.
El CENTCOM afirmó que fuerzas del Cuerpo de Marines, la Fuerza Aérea y la Armada utilizaron municiones de precisión contra objetivos iraníes que representaban una amenaza para las fuerzas estadounidenses y para buques comerciales internacionales que transitaban por aguas regionales.
Estados Unidos atacó nuevos objetivos militares en Irán en una operación dirigida contra sistemas de vigilancia, comunicaciones y defensa antiaérea, en medio de una escalada alrededor del estrecho de Ormuz.
“Los ataques son una respuesta a la agresión injustificada y continua de Irán. Las fuerzas estadounidenses permanecen vigilantes, letales y listas”, indicó el mando en un comunicado publicado en X, acompañado de un video de misiles de crucero Tomahawk lanzados desde un destructor lanzamisiles guiados.
La nueva operación siguió a ataques previos completados el 9 de junio por orden del comandante en jefe, en respuesta al derribo de un helicóptero Apache del Ejército estadounidense. En esa fase, el CENTCOM informó impactos contra defensas antiaéreas iraníes, estaciones de control terrestre y radares de vigilancia cerca del estrecho de Ormuz.
El mando estadounidense describió esos ataques como una respuesta proporcional a acciones recientes contra fuerzas de Estados Unidos y contra buques comerciales internacionales en aguas regionales. No informó daños propios ni bajas estadounidenses en el comunicado sobre esa operación.
El CENTCOM evita detallar todos los emplazamientos alcanzados

La actualización militar se produjo después de que el CENTCOM informara que la operación más reciente había concluido y que los objetivos alcanzados estaban distribuidos en Irán. El mando no detalló el nivel de daño causado por los ataques ni identificó todos los emplazamientos alcanzados.
Los objetivos señalados por Estados Unidos apuntan a capacidades clave de mando, control y defensa aérea iraní. La operación incluyó sistemas de comunicación, vigilancia militar y defensa antiaérea, elementos que pueden afectar la capacidad de Irán para seguir movimientos navales y aéreos en la región.
En paralelo, Irán amenazó con responder a los ataques estadounidenses. Las sirenas de alerta sonaron en Bahréin, país que alberga fuerzas estadounidenses, después de reportes iraníes sobre un ataque contra la Quinta Flota de Estados Unidos en ese país.
Ormuz vuelve al centro de la tensión regional

La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que había cerrado el estrecho de Ormuz a buques petroleros y comerciales. El CENTCOM rechazó esa afirmación y sostuvo que los buques comerciales continúan con el tránsito de entrada y salida por esa vía marítima.
El estrecho de Ormuz mantiene un papel central en la crisis por su importancia para el tráfico marítimo y energético del Golfo. La disputa por el paso de buques comerciales se suma a los ataques contra objetivos militares y al riesgo de una respuesta iraní contra posiciones estadounidenses en la zona.
Horas antes, el ejército estadounidense afirmó que un avión de Estados Unidos disparó municiones de precisión contra la sala de máquinas del buque M/T Settebello, con bandera de Palaos, cuando intentaba vulnerar un bloqueo naval con petróleo iraní. India informó que tres marineros indios estaban desaparecidos y que otros 21 fueron rescatados.
La sucesión de ataques, amenazas y operaciones navales eleva la presión militar en una zona donde coinciden fuerzas estadounidenses, unidades iraníes y tráfico comercial internacional. La continuidad del tránsito en Ormuz quedó como uno de los puntos centrales de la disputa entre Washington y Teherán.