Estados Unidos elaboró y envió a otros países del Consejo de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica un proyecto de resolución que exige a Irán entregar información sobre sus instalaciones nucleares bombardeadas y sus reservas de uranio enriquecido.
El documento fue distribuido antes de la reunión trimestral del organismo, prevista para comenzar esta semana en Viena, y plantea nuevas exigencias de transparencia sobre el estado del programa nuclear iraní tras los ataques de junio de 2025.
Estados Unidos reclama acceso urgente a datos precisos sobre el material nuclear iraní y sobre las instalaciones sometidas a salvaguardias que fueron bombardeadas.
El borrador pide que Irán “proporcione al Organismo información precisa sobre la contabilidad del material nuclear y las instalaciones nucleares sometidas a salvaguardias en Irán” y que “conceda al Organismo todo el acceso que requiera para verificar esta información” sin demora.
La propuesta califica esas medidas como esenciales y urgentes, pero no remite a Irán al Consejo de Seguridad de la ONU. Esa opción había sido mencionada por diplomáticos después de la resolución del 12 de junio de 2025, que declaró a Teherán en incumplimiento de sus obligaciones de no proliferación.
Israel comenzó a bombardear instalaciones nucleares iraníes un día después de aquella resolución. Desde entonces, el acceso internacional a los sitios afectados y la verificación de las reservas declaradas de uranio enriquecido se han convertido en puntos centrales de presión diplomática.
El OIEA reclama acceso a instalaciones y material nuclear

El Consejo de Gobernadores del OIEA está integrado por 35 miembros y se reúne de forma ordinaria en marzo, junio, dos veces en septiembre y en noviembre. La composición 2025-2026 incluye, entre otros países, a Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Alemania, Reino Unido, Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Perú.
El OIEA informó el 4 de junio que no ha podido regresar a los sitios nucleares bombardeados por Israel y Estados Unidos en junio pasado. También indicó que Irán no ha informado sobre el estado de sus reservas de uranio de bajo y alto enriquecimiento, incluido el uranio enriquecido hasta el 60 %, nivel cercano al 90 % usado para grado militar.
El organismo sostuvo que la falta de acceso durante casi un año a material nuclear previamente declarado constituye una preocupación de proliferación y de cumplimiento del acuerdo de salvaguardias del Tratado de No Proliferación.
La única instalación nuclear inspeccionada desde el reporte de febrero fue la central de Bushehr, visitada entre el 1 y el 3 de junio. Ese acceso limitado mantiene abierta la incertidumbre sobre el estado de instalaciones clave y sobre la continuidad del conocimiento técnico del OIEA.
Uranio enriquecido y negociación con Teherán

El OIEA estimó que Irán tenía 440,9 kilos de uranio enriquecido hasta el 60 % cuando Israel atacó por primera vez. Esa cantidad sería suficiente para 10 armas nucleares si se enriqueciera más, según el parámetro del organismo citado por Reuters.
Washington y Teherán mantienen conversaciones para extender su alto el fuego y abrir negociaciones más amplias sobre el programa nuclear iraní. La exigencia estadounidense busca reforzar la verificación internacional antes de cualquier avance diplomático de mayor alcance.
Rusia y China se han opuesto a las resoluciones recientes contra Irán en el OIEA. El embajador ruso ante el organismo afirmó que una nueva resolución solo antagonizaría a Teherán, en un contexto marcado por el choque entre presión internacional, inspecciones pendientes y negociaciones nucleares.