La Guardia Revolucionaria de Irán mató el jueves a dos activistas kurdos ocultos tras las protestas de enero en la provincia de Kermanshah.
Las organizaciones Hengaw y la Red de Derechos Humanos del Kurdistán identificaron a las víctimas como los hermanos Meisam Visi y Mojtaba Visi, seguidores de la fe yarsaní. Según Hengaw, con sede en Noruega, las fuerzas de seguridad rodearon su refugio en una aldea del distrito de Dalahu durante la madrugada y abrieron fuego “sin previo aviso”.
La Red de Derechos Humanos del Kurdistán, asentada en Francia, respaldó el reporte al detallar que ambos permanecían en la clandestinidad desde las manifestaciones contra el Gobierno por “miedo a ser detenidos”.
Por el contrario, la versión de las autoridades iraníes sostiene que los hombres portaban armas y comenzaron el enfrentamiento. La agencia de noticias semioficial Tasnim los describió como “dos de los principales instigadores de los disturbios de enero en la región de Kermanshah”.
“Las fuerzas de seguridad, actuando dentro de su mandato legal y en defensa propia, respondieron al fuego, lo que provocó la muerte de los dos terroristas armados”, añadió el medio oficial.