Irán afirmó que lanzó aeronaves no tripuladas contra instalaciones de la Quinta Flota de Estados Unidos en Baréin durante la madrugada del jueves 11 de junio, después de nuevos ataques estadounidenses contra territorio iraní. En paralelo, las autoridades bareiníes activaron una alerta de bombardeo aéreo y pidieron a los residentes buscar refugio.
Las agencias iraníes Mehr y Fars publicaron en Telegram que los ataques alcanzaron antenas de comunicación e instalaciones de radar del sistema Patriot de la Quinta Flota. Tras esas informaciones, el Ministerio del Interior de Baréin instó en X a la población a mantener la calma y dirigirse al lugar seguro más cercano.
Irán aseguró haber atacado a la Quinta Flota de EE. UU. con aeronaves no tripuladas en Baréin, mientras Washington respondió con nuevos golpes contra medios militares iraníes en el sur del país.
Antes de esas publicaciones, la Guardia Revolucionaria iraní sostuvo en una declaración que sus fuerzas habían atacado la Quinta Flota como respuesta a bombardeos estadounidenses en el sur de Irán. En el mismo texto, advirtió de “una respuesta más severa” si continuaba lo que describió como “agresión” de Estados Unidos.
La afirmación iraní elevó la tensión en el Golfo, donde la presencia militar estadounidense se concentra en bases, radares, sistemas antiaéreos y rutas marítimas estratégicas. Baréin alberga un punto central de la operación naval estadounidense en la región, lo que convierte cualquier amenaza contra esas instalaciones en un factor de escalada directa.
Estados Unidos responde con nuevos ataques contra objetivos iraníes

Después de las afirmaciones iraníes, el Comando Central de Estados Unidos informó que ejecutó una segunda serie de ataques nocturnos contra medios iraníes de vigilancia militar, sistemas de comunicación y sitios de defensa antiaérea.
El mando estadounidense dijo que utilizó municiones de precisión contra objetivos iraníes que, según su declaración, suponían una amenaza para fuerzas estadounidenses y buques comerciales en aguas regionales.
Esos ataques se produjeron después del derribo de un helicóptero Apache cerca del estrecho de Ormuz, hecho que el presidente Donald Trump atribuyó a Irán. El Comando Central calificó sus operaciones de “autodefensa” y dijo que alcanzaron defensas antiaéreas, estaciones de control terrestre y radares de vigilancia cerca del estrecho.
La secuencia de ataques y respuestas consolidó un nuevo punto de fricción entre Washington y Teherán, con operaciones militares vinculadas a infraestructura de vigilancia, defensa aérea y comunicaciones en una zona clave para la seguridad del Golfo.
Ormuz continúa bajo tensión militar y marítima

Al mismo tiempo, el Comando Central negó una afirmación iraní sobre el cierre del estrecho de Ormuz y dijo que los buques comerciales continuaban su tránsito de entrada y salida por esa vía marítima. También rechazó afirmaciones iraníes sobre ataques contra dos embarcaciones en el estrecho.
La continuidad del tránsito comercial por Ormuz mantiene la atención sobre una ruta marítima decisiva para el flujo energético y el movimiento de buques en la región. Las acusaciones cruzadas sobre cierres, ataques y amenazas navales refuerzan el riesgo de nuevos incidentes entre fuerzas iraníes, estadounidenses y embarcaciones civiles.
Además de esas comunicaciones militares, Estados Unidos promovió una declaración conjunta de 22 países que pidió a Irán detener los ataques contra personas “en nuestro suelo”. El texto señaló que los intentos de matar, secuestrar, acosar, intimidar o atacar a personas en esos territorios debían cesar de inmediato.