Irán convocó al encargado de negocios de Austria luego de que ese país rechazara conceder visas a la delegación iraní, lo que impidió que el jefe del programa nuclear participara en una reunión del organismo nuclear de la ONU en Viena.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baghaei, calificó la decisión del gobierno austriaco como “completamente injustificada” durante una conferencia de prensa en Teherán.
Baghaei afirmó que, a juicio de Irán, el episodio ocurrió por presión de Estados Unidos, aunque sostuvo que eso no libera al gobierno de Austria de su responsabilidad.










