El régimen de Irán desenterró cincuenta accesos subterráneos de misiles atacados por Estados Unidos e Israel para reanudar potenciales lanzamientos de largo alcance.
La cadena CNN reveló estos trabajos con base en imágenes de satélite que registran la reapertura de 50 de las 69 entradas de túneles distribuidas en 18 complejos subterráneos. El informe señala que el régimen está “preparado para lanzar muchos más misiles de largo alcance contra Israel y otros países de Oriente Medio tras desenterrar rápidamente sus arsenales subterráneos”.
Los expertos consultados por la CNN explicaron que las fotografías exponen los límites de la campaña de bombardeos de Israel y EE. UU. Para revertir los efectos del ataque, las cuadrillas iraníes emplean excavadoras y camiones volquete con el fin de despejar las instalaciones fortificadas.
La disponibilidad de armamento asegura la continuidad de las operaciones ofensivas a pesar del cese temporal en las líneas de fabricación. Sam Lair, investigador asociado del Centro James Martin para Estudios sobre No Proliferación, declaró a la CNN que Irán puede ahora “seguir lanzando misiles siempre que cuente con lanzadores y personal, incluso si la producción se ha detenido”, y añadió que “no hay nada que impida que los lanzadores se armen con las amplias reservas de misiles que los iraníes aún poseen”.
Estas labores de reconstrucción técnica coinciden con el cese al fuego que Trump declaró en abril pasado. Dicha tregua ocurrió sin que las fuerzas aliadas lograran los objetivos estratégicos esenciales de la guerra, los cuales incluían el desmantelamiento del programa de misiles, el bloqueo al acceso a armas nucleares y la desestabilización del régimen de Teherán.