El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán afirmó que todos los países deben abstenerse de aplicar las sanciones estadounidenses contra Teherán.
Según el gobierno iraní, participar en esas medidas supone colaborar en la imposición de la voluntad de un solo Estado sobre países independientes.
Teherán calificó las nuevas medidas económicas de Estados Unidos como ilegales y las describió como “terrorismo de Estado” y un crimen contra la humanidad. También sostuvo que ponen en riesgo la salud y los medios de vida de millones de civiles.
Irán pidió a la comunidad internacional que defienda el Estado de derecho y aseguró que utilizará todos los recursos a su alcance para responder a lo que considera una ofensiva militar y económica conjunta de Estados Unidos e Israel.










