David Barnea, exjefe del Mossad retirado el 1 de junio, afirmó en el Ayuntamiento de Jerusalén que el gobierno de Irán colapsará por una combinación de protestas internas, medidas financieras y operaciones de fuerza.
Al recibir un premio en nombre de su agencia, respaldó las sanciones de la administración de Donald Trump contra Teherán. Aclaró que esta presión económica es indispensable, pero insuficiente por sí sola, ya que debe complementarse con acciones de fuerza bélica, sin precisar si estas implicarían sabotajes encubiertos o bombardeos masivos.
Según Barnea, tanto el presidente estadounidense como la mayor parte de la comunidad internacional entienden ahora con mayor claridad la magnitud de la amenaza iraní mediante su programa nuclear, sus misiles balísticos y la financiación del terrorismo.
Sobre el entorno regional, aseguró que Israel tiene hoy mayor seguridad militar que hace tres años. Explicó que Hamás perdió la estructura coordinada de 24 batallones que poseía en 2023 y ya no opera como un ejército nacional. Además, señaló que Hezbolá se encuentra debilitado tras sufrir un fuerte impacto psicológico por operaciones del Mossad y hacer frente a dos invasiones masivas israelíes en el Líbano desde 2024.
Durante su discurso, el exdirector evitó mencionar el actual deterioro de las relaciones diplomáticas de Israel. Tampoco hizo referencia a las críticas dirigidas al primer ministro Benjamin Netanyahu y al propio Mossad por los planes trazados a principios de 2026 para derrocar al régimen iraní.










