China completó en diciembre de 2025 el vuelo inaugural del Y-30, un avión de transporte militar de carga media que, según fuentes militares chinas, superaría al Lockheed Martin C-130J Super Hercules en varios aspectos de rendimiento. La información fue difundida el 10 de abril de 2026 por el South China Morning Post, que recogió las afirmaciones de la publicación Aerospace Knowledge, editada por la Universidad de Beihang.
El turbohélice cuatrimotor está siendo desarrollado por Shaanxi Aircraft Industry Corporation, filial de la Aviation Industry Corporation of China (AVIC). La aeronave se encuentra en fase de prototipo y no tiene calendario confirmado de producción, adquisición ni entrada en servicio. La doble denominación con la que se le identifica, Y-30 o Y-15, evidencia que la nomenclatura del programa aún no ha sido definida.
Según la evaluación china, el nuevo aparato aventajaría al C-130J en potencia de motores, capacidad de carga útil, diseño estructural, materiales, arquitectura de aviónica y software de control de vuelo. La única desventaja reconocida es un alcance operativo ligeramente menor. Las afirmaciones, sin embargo, son cualitativas: no se han difundido cifras de empuje, carga máxima ni peso al despegue que permitan una comparación directa.
El C-130J, en cambio, voló por primera vez el 5 de abril de 1996 y entró en servicio en 1999. Supera las 500 unidades producidas, opera en 26 fuerzas aéreas de 22 países, transporta alrededor de 20 toneladas y tiene un alcance superior a 3.000 kilómetros según carga y configuración. Acumula despliegues en Irak y Afganistán y cuenta con variantes especializadas como el KC-130J para reabastecimiento en vuelo, el MC-130J para operaciones especiales y versiones de inteligencia, vigilancia, reconocimiento y guerra electrónica.
Dentro de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación, el Y-30 cubriría el segmento intermedio entre el Y-9, de cerca de 20 toneladas de carga, y el Y-20, de carga pesada. Este último, fabricado por Xi’an Aircraft Industrial Corporation, entró en servicio en julio de 2016, alcanza las 66 toneladas de carga y un radio de acción cercano a los 7.800 kilómetros con carga pesada, y suma alrededor de 100 ejemplares producidos hasta 2026. La producción del Y-30 en una planta distinta apunta a líneas paralelas de fabricación dentro de AVIC.
Permanecen sin divulgarse datos esenciales sobre la nueva aeronave: modelo y potencia de los motores, consumo de combustible, dimensiones de la bodega de carga y distancias de despegue y aterrizaje, factor clave para operar desde pistas cortas o no preparadas. La opacidad sobre el sistema de propulsión resulta especialmente relevante tras la experiencia del Y-20, que debió reemplazar los motores importados D-30 por los WS-20 de fabricación nacional para alcanzar su plena capacidad.
Las referencias al diseño estructural sugieren un mayor empleo de materiales compuestos, mientras que las menciones a la aviónica apuntan a una posible integración de arquitecturas digitales de gestión de vuelo. Tampoco se conocen objetivos de adquisición, estimaciones de costo unitario ni plazos industriales, lo que indica que la actividad principal del programa continúa siendo las pruebas de vuelo, sin señales de fabricación en serie.
El Y-30 no registra hasta ahora despliegues operativos, variantes de misión ni clientes de exportación.