Fuerzas estadounidenses inutilizaron el buque comercial M/V Lian Star, de bandera gambiana, en el golfo de Omán, tras acusarlo de ignorar repetidas advertencias y continuar rumbo a un puerto iraní. La operación se ejecutó con un misil Hellfire disparado contra la sala de máquinas, lo que impidió que la embarcación siguiera navegando hacia Irán.
Estados Unidos detuvo al M/V Lian Star con un misil Hellfire dirigido a la sala de máquinas, en una acción destinada a impedir que el buque comercial continuara su ruta hacia un puerto iraní sin hundirlo.
El Comando Central de Estados Unidos informó que el buque transitaba por aguas internacionales y recibió más de 20 advertencias por una presunta violación de las medidas de bloqueo. Ante la negativa a modificar su rumbo, una aeronave estadounidense lanzó el misil contra el sistema de propulsión. El comando no identificó el modelo de aeronave utilizado en la operación.
CENTCOM amplía las operaciones de control marítimo contra Irán
La acción forma parte de las operaciones de control marítimo aplicadas después del reciente conflicto con Irán, mientras continúa vigente un alto el fuego. CENTCOM aseguró que ya ha redirigido 116 buques comerciales e inutilizado cinco embarcaciones en apoyo al bloqueo.
La operación contra el M/V Lian Star refleja una fase más coercitiva de la interdicción naval, en la que Estados Unidos combina vigilancia persistente, advertencias sucesivas y ataques limitados contra componentes críticos de los buques que no cumplen las órdenes recibidas.
El uso del misil Hellfire contra un buque comercial
El empleo de un AGM-114 Hellfire contra un buque comercial resulta relevante por el tipo de arma utilizada. El misil fue desarrollado originalmente para destruir vehículos blindados, pero su precisión permite atacar componentes concretos, como la propulsión, la dirección o espacios de mando.
En este caso, la elección de la sala de máquinas buscó detener el buque sin hundirlo ni causar daños estructurales mayores. La acción muestra una modalidad de interdicción menos dependiente del abordaje directo, ya que las fuerzas estadounidenses pueden seguir a una embarcación a distancia y neutralizar su capacidad de navegación si no cumple las instrucciones.
Riesgos para la navegación comercial en el golfo de Omán
El incidente ocurrió en una zona sensible para el tráfico marítimo internacional. El golfo de Omán conecta el mar Arábigo con el estrecho de Ormuz, un paso clave para las exportaciones de petróleo y gas. La continuidad de estas operaciones puede elevar los riesgos para la navegación comercial cerca de aguas iraníes y presionar los costes de seguro de los buques que operan en la región.
Estados Unidos mantiene desde hace décadas una presencia militar activa en el Golfo, donde las tensiones con Irán han incluido incautaciones de petroleros, ataques contra buques comerciales, incidentes con drones y encuentros navales. La campaña actual combina vigilancia, presión económica y acciones militares limitadas para restringir el acceso marítimo a puertos iraníes sin derivar, por ahora, en un enfrentamiento naval abierto.