Un Cessna Caravan adaptado por Joby Aviation completó un recorrido de 5.148 kilómetros a través de Estados Unidos bajo el control de un sistema de vuelo autónomo. Un piloto de seguridad permaneció a bordo durante todo el trayecto, pero la compañía afirma que no intervino en los mandos. El avión se encargó del desplazamiento por tierra, el despegue, la navegación y el aterrizaje, mientras personal situado en instalaciones terrestres supervisó la operación a distancia.
La demostración perteneció a la gira Electric Skies 2026, que buscaba someter la tecnología a condiciones propias de la aviación cotidiana y no solo a ensayos en escenarios controlados. La ruta incluyó aeropuertos con tráfico intenso, instalaciones donde la aeronave no había operado anteriormente y zonas afectadas por condiciones meteorológicas difíciles.
Una de las pruebas tuvo lugar en Phoenix Deer Valley, un aeropuerto de aviación general de elevada actividad, donde el Cessna tuvo que incorporarse al tráfico aéreo ordinario. Durante el recorrido también encontró tormentas eléctricas y otros fenómenos meteorológicos adversos. Joby sostiene que su sistema adaptó la trayectoria a las circunstancias, incluso en aeropuertos nuevos para la operación autónoma.
La distancia tampoco impidió mantener la vigilancia desde tierra. Los equipos de supervisión trabajaron desde centros de California y Carolina del Sur. En el punto más alejado, el avión fue supervisado desde aproximadamente 3.738 kilómetros. El personal humano continuó a cargo de la vigilancia, pero no de las maniobras de vuelo.
El itinerario permitió examinar posibles aplicaciones comerciales y militares. En Fort Worth Alliance, la tecnología se presentó en relación con el transporte autónomo de carga. En la base de la Fuerza Aérea de Shaw participó en una demostración dirigida a usos de defensa. Para las fuerzas armadas, este tipo de aeronave podría trasladar equipos entre bases dispersas sin destinar un piloto a cada misión.
Joby ya había probado la autonomía de su sistema durante ejercicios militares. En Agile Flag, la empresa afirma que el suministro autónomo de piezas de repuesto permitió adelantar las entregas 24 horas frente al procedimiento logístico convencional. Otra demostración comprendió una operación remota entre Hawái y Guam.
Fuera del ámbito militar, las aplicaciones posibles abarcan la respuesta a emergencias, los envíos de material médico y el traslado de mercancías entre aeropuertos regionales de menor tamaño. En Carolina del Norte, parte de los vuelos se relacionó con eLIFT-NC, una iniciativa que examina cómo transportar suministros médicos dentro del estado.
El programa de autonomía acumula más de 400 vuelos y 800 horas de vuelo automático, tanto en espacio aéreo controlado como no controlado. La travesía hacia el este concluyó en el aeropuerto regional de Dare County, después de pasar cerca de Kitty Hawk, donde se efectuó en 1903 el primer vuelo de un avión propulsado por motor.
La presencia del piloto de seguridad impide considerar la prueba un vuelo no tripulado. La diferencia es que, durante los 5.148 kilómetros, el sistema realizó las operaciones de vuelo y las personas desempeñaron funciones de supervisión, en ocasiones desde instalaciones situadas a miles de kilómetros.










