Leonardo y Marshall Land Systems han desarrollado una configuración transportable de Falcon Shield, el sistema de defensa contra aeronaves no tripuladas. Su principal característica es que concentra capacidades de mando, vigilancia y adquisición de objetivos en un contenedor de transporte ISO, en lugar de depender de una instalación fija para alojar esos componentes.
La unidad puede trasladarse en aviones militares de transporte, camiones o buques hasta los emplazamientos que necesiten protección frente a drones hostiles. El formato ISO facilita su manipulación y traslado porque los sistemas logísticos militares ya cuentan con medios para transportar contenedores de dimensiones normalizadas.
Dentro del módulo se encuentran HYAS y Nerio, que desempeñan funciones diferentes. HYAS es el sistema de mando y control: reúne la información disponible para que los operadores puedan vigilar posibles amenazas y coordinar la respuesta. Nerio proporciona seguimiento y adquisición de objetivos a larga distancia, con el propósito de advertir actividades sospechosas antes de que los drones se aproximen a la zona protegida.
El contenedor no está limitado a esos equipos. Falcon Shield utiliza una arquitectura abierta que admite la conexión de tecnologías adicionales de acuerdo con las exigencias de cada misión. Entre las opciones figuran radares, equipos de vigilancia electrónica y sensores electroópticos o infrarrojos. Cada uno aporta información distinta: el radar puede localizar el aparato, los medios de radiofrecuencia pueden detectar emisiones vinculadas al dron o a quien lo controla, y los sistemas ópticos pueden proporcionar imágenes para identificarlo y seguir su trayectoria.
La combinación de estas capacidades permite construir una representación de la situación a partir de diferentes fuentes de información, sin depender exclusivamente de un método de detección. También existe la posibilidad de conectar varios módulos a una misma red, con el fin de ampliar la cobertura si aumentan las necesidades de protección, sin levantar nuevas instalaciones permanentes.
Falcon Shield ya cuenta con configuraciones destinadas a posiciones fijas. Una de ellas es Orcus, la versión británica que entró en servicio en la Real Fuerza Aérea en 2018. Para detectar, identificar y seguir drones alrededor de instalaciones protegidas, Orcus combina radar, sensores de radiofrecuencia y una cámara térmica de alcance extremadamente largo. La variante en contenedor modifica principalmente las condiciones de transporte y despliegue, no el concepto de defensa que utiliza el sistema.
En las bases aéreas permanentes y otras infraestructuras críticas es posible distribuir sensores, equipos de mando y dispositivos complementarios alrededor de un área definida. Esa solución es menos práctica cuando una unidad militar cambia de posición o cuando surge la necesidad de proteger una instalación provisional. El traslado de todo el dispositivo y su montaje en otro lugar consumen tiempo y requieren infraestructura de apoyo.
La nueva presentación de Falcon Shield responde a esa dificultad. Las posiciones operativas temporales, las fuerzas desplegadas y otros lugares sensibles pueden necesitar protección contra drones con poca antelación. Al concentrar los elementos esenciales en un módulo listo para el transporte, el sistema permite llevar una parte preparada del dispositivo de defensa al lugar requerido, en vez de reconstruir la instalación en cada nuevo emplazamiento.










