Estados Unidos seleccionó a Lockheed Martin para desarrollar un Sistema Conjunto de Armas Láser (JLWS) de 500 kilovatios, instalado en un contenedor transportable. La decisión fue anunciada el 9 de julio de 2026 por el Departamento de Guerra y la compañía.
El programa apunta a llevar los láseres de alta energía desde prototipos de menor potencia hacia sistemas desplegables contra drones y misiles de crucero. La versión de Lockheed Martin estará diseñada para integrarse en configuraciones terrestres y navales, con empleo potencial en bases aéreas, puertos, centros logísticos, depósitos de municiones, puestos de mando y otras instalaciones expuestas a amenazas aéreas.
El JLWS de 500 kW busca transformar los láseres de alta energía en sistemas transportables para enfrentar drones, misiles de crucero y otras amenazas aéreas desde tierra o plataformas navales.
La adjudicación forma parte de un proceso dirigido por la Oficina del Subsecretario de Guerra para Investigación e Ingeniería, a través del área de Escalamiento de Energía Dirigida. El Departamento otorgó dos acuerdos bajo la modalidad de Autoridad para Otras Transacciones a Lockheed Martin Aculight y nLIGHT Defense, con un valor inicial conjunto de 86 millones de dólares y un techo total de 847 millones para el programa.
El desarrollo prevé una progresión de potencia. Los primeros prototipos del JLWS operarán en torno a los 150 kW, con capacidad inicial contra sistemas aéreos no tripulados y otras amenazas aéreas. Las configuraciones posteriores deberán alcanzar el rango de 300 a 500 kW, previsto para enfrentar blancos más exigentes, incluidos misiles de crucero.
Un láser transportable para uso terrestre y naval
Lockheed Martin integrará en el sistema una fuente láser de 500 kW desarrollada mediante la Iniciativa de Escalamiento de Láseres de Alta Energía. La empresa presenta el prototipo como el láser de mayor potencia instalado hasta ahora en un contenedor transportable.
El formato en contenedor permite separar el sistema de una plataforma única diseñada específicamente para alojarlo. En tierra, podría desplegarse alrededor de instalaciones fijas o nodos logísticos. En el ámbito naval, la configuración modular facilitaría su adaptación a determinadas plataformas de superficie sin requerir un casco nuevo.
La eficacia del JLWS no dependerá solo de la potencia nominal. La calidad del haz, el tamaño de la apertura, la precisión del seguimiento, la transmisión atmosférica, la distancia al blanco y el tiempo de permanencia sobre el objetivo condicionarán cada interceptación. Niebla, tormentas, polvo y otras condiciones ambientales pueden degradar la propagación del láser, mientras que la generación eléctrica y la refrigeración limitarán el ritmo de fuego sostenido.
Integración en una red de defensa antiaérea
El sistema está concebido para operar dentro de una red de defensa antiaérea y antimisiles, junto con sensores, mando y control, guerra electrónica, cañones e interceptores superficie-aire. En ese esquema, los misiles cinéticos podrían reservarse para blancos fuera del alcance del láser, objetivos afectados por condiciones meteorológicas adversas o amenazas que requieran otro tipo de neutralización.
El programa también busca reducir el consumo de interceptores frente a drones de ataque unidireccional, señuelos y ataques de saturación. El gobierno no informó una cifra definitiva de costo por disparo para el JLWS; cualquier cálculo deberá incluir adquisición, sensores, generación de energía, gestión térmica, instrucción, mantenimiento y sostenimiento.
Los acuerdos adjudicados a Lockheed Martin Aculight y nLIGHT Defense tienen un valor inicial conjunto de 86 millones de dólares y un límite máximo de 847 millones. La versión de Lockheed Martin deberá evolucionar desde prototipos de 150 kW hasta una configuración transportable de 500 kW.
