Las Fuerzas Armadas Checas desplegarán en Polonia dos helicópteros de ataque AH-1Z Viper a partir de junio de 2026, en la primera misión operativa exterior de este modelo para Praga. Las aeronaves pertenecen a la 22.ª Base Aérea de Helicópteros de Náměšť nad Oslavou y sustituirán a los UH-1Y Venom empleados en la rotación anterior de tres meses.
El AH-1Z Viper asumirá una misión operativa aliada en Polonia con dos helicópteros checos destinados a reforzar la protección del espacio aéreo en el flanco oriental de la OTAN frente a amenazas de baja altitud.
La misión forma parte del apoyo checo a la protección del espacio aéreo en el flanco oriental de la OTAN. El reemplazo de los Venom, de perfil utilitario, por los Viper introduce una capacidad más específica para reconocimiento armado, adquisición de objetivos y respuesta contra amenazas que vuelan a baja altura.
La principal tarea de la unidad será operar frente a blancos de baja cota. En ese tipo de misión, el AH-1Z puede aportar identificación visual, vigilancia armada y capacidad de ataque rápido en zonas donde el terreno, la cobertura radar o las reglas de enfrentamiento dificulten la interceptación por otros medios.
El AH-1Z Viper refuerza la defensa contra amenazas de baja altitud

El helicóptero no sustituye a los cazas ni a los sistemas terrestres de defensa antiaérea, pero ofrece una opción móvil para responder ante drones, municiones merodeadoras u otros objetivos lentos o ambiguos. Su despliegue aporta a Polonia una capacidad aliada de ala rotatoria en un área sensible de la defensa aérea.
El envío llega después de una fase de preparación que culminó con el ejercicio de certificación VORTEX. Durante ese proceso, el personal de la 22.ª Base Aérea trabajó procedimientos de planificación de misión, operación en condiciones de campaña, enlace con el mando superior y coordinación con el país anfitrión y otras fuerzas aliadas.
La presencia checa en Polonia comenzó en septiembre de 2025, tras una solicitud de las Fuerzas Armadas Polacas después de la entrada de sistemas aéreos no tripulados rusos en territorio polaco. Desde entonces, las tripulaciones checas incorporaron a su entrenamiento procedimientos contra drones y otros objetivos de baja altitud.
Praga prueba en misión aliada su nueva flota H-1

El AH-1Z Viper ofrece un perfil distinto al UH-1Y Venom. Mientras el Venom puede realizar transporte, apoyo, escolta y fuego limitado, el Viper es una plataforma de ataque dedicada, con tripulación compuesta por piloto y copiloto artillero.
La aeronave integra sensores electroópticos, aviónica digital, sistema de mira montada en casco y una arquitectura de armas compatible con cañón de 20 mm, cohetes guiados o no guiados, misiles aire-tierra y misiles aire-aire AIM-9 Sidewinder, según la configuración de misión.
Para la Fuerza Aérea Checa, la rotación supone también una prueba operativa del programa H-1, elegido para reemplazar la flota Mi-24V/35 de origen soviético. Los UH-1Y Venom y AH-1Z Viper comparten motores, rotores, aviónica y elementos logísticos, lo que facilita mantenimiento, entrenamiento e interoperabilidad dentro de misiones de la OTAN.
El despliegue se realiza bajo un acuerdo entre Praga y Varsovia y dentro del mandato del Ministerio de Defensa checo. Para Polonia, añade una capacidad aliada de ala rotatoria en el flanco oriental; para la República Checa, traslada su nueva flota H-1 desde la fase de introducción hacia el servicio operativo aliado.