La Fuerza Aérea de Ucrania informó que sus defensores derribaron otro avión ruso el miércoles 8 de julio. “¡Buenas noticias de la Fuerza Aérea! ¡Hoy eliminamos a otro terrorista aéreo ruso!”, afirmó el ejército ucraniano.
El derribo se produjo después de una serie de ataques ucranianos contra aeródromos militares rusos en la Crimea ocupada temporalmente. Durante la noche del 5 de julio, drones ucranianos atacaron la base de Hvardiiske, una instalación que las tropas rusas emplean para salidas de combate, apoyo logístico y mantenimiento de aeronaves.
Otro episodio ocurrió durante la noche del 26 de junio, cuando un caza ruso MiG-29 fue destruido en un ataque con drones de la Dirección Principal de Inteligencia del ministerio de Defensa de Ucrania contra el aeródromo de Belbek.
El 3 de julio, drones del Servicio de Seguridad de Ucrania atacaron por segunda vez esa semana el aeródromo militar de Saky y también alcanzaron hangares en Hvardiiske, en la península ocupada. Según los datos disponibles, siete hangares de Saky fueron impactados. En esas instalaciones había aeronaves, incluidos cazas Su-30SM y Su-30, además de bombarderos tácticos Su-24. De acuerdo con información preliminar, la operación destruyó o dañó al menos siete aeronaves rusas.




