El KC-135R Stratotanker que sobrevivió en marzo al incidente sobre Irak, en el que otro aparato del mismo modelo se perdió y seis personas murieron, recibió un estabilizador vertical de repuesto procedente de otra aeronave.
El avión fue fotografiado en la base RAF Mildenhall, en el Reino Unido, durante el trayecto de regreso a Estados Unidos después de su despliegue avanzado en Israel. Las imágenes permitieron distinguir dos números de serie: el fuselaje conservaba el correspondiente al aparato, “63-8017”, mientras que la cola llevaba el “63-8002”, asignado a una aeronave registrada por última vez en el depósito de la flota de la base de la Fuerza Aérea de Tinker, en Oklahoma.
Su estabilizador vertical original había quedado gravemente dañado en marzo, tras impactar, al parecer, contra otro KC-135 durante una misión de la Operación Furia Épica sobre Irak.
Después del incidente, el Stratotanker fue fotografiado ya en tierra, con los daños visibles, en el Aeropuerto Internacional Ben Gurión de Tel Aviv. Esta instalación se ha convertido durante la guerra en un centro logístico para las operaciones de reabastecimiento aéreo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.
Bajo el indicativo REACH 564, la aeronave aterrizó en Mildenhall a última hora de la tarde del 2 de agosto de 2026.
Una vez en Estados Unidos, es probable que reciba trabajos adicionales. Como mínimo, sería necesario aplicar una nueva pintura con las marcas correctas en caso de que el estabilizador vertical donado quede instalado de manera permanente.
Aunque el KC-135 entró en servicio hace casi setenta años, todavía constituye el modelo de reabastecimiento aéreo más numeroso de Estados Unidos y ha permanecido operativo incluso después de la retirada del KC-10 Extender, mucho más moderno. Los planes vigentes contemplan que el Stratotanker siga en servicio al menos hasta 2050. Por ello, conservar estos fuselajes, cuya producción terminó hace décadas, exige un esfuerzo constante y considerable.
La Operación Furia Épica ha ejercido una presión inmensa sobre las fuerzas militares. A las dos aeronaves implicadas en la colisión aérea se suman varios KC-135 dañados en tierra por ataques iraníes contra bases estadounidenses.

No se conoce con precisión el alcance de esos daños ni está claro si alguno de los ataques causó la pérdida definitiva de una aeronave. Sin embargo, parte de sus efectos ha podido observarse en los aviones cisterna que han cruzado de vuelta el Atlántico con reparaciones temporales distribuidas en distintos puntos de la estructura.
Estados Unidos dispone, con una diferencia significativa, de la mayor flota de reabastecimiento aéreo del mundo. Pese a ello, numerosos analistas sostienen que la fuerza disponible no basta para responder al tamaño y al alcance global de las operaciones estadounidenses, además de los compromisos simultáneos que el país mantiene en varios teatros de operaciones.
La incorporación del KC-46A Pegasus al servicio ha estado marcada por problemas y el modelo todavía no está autorizado para reabastecer a todos los tipos de aeronaves. Aun así, los pedidos continúan mientras el Gobierno evalúa las alternativas para el futuro.






