El portaaviones estadounidense USS George Washington realizó operaciones con helicópteros MH-60S Seahawk en el mar de Filipinas entre el 9 y el 10 de junio, durante su patrulla de primavera en el área de la Séptima Flota.
El buque, con base en Yokosuka, Japón, es el único portaaviones de la Armada de Estados Unidos desplegado de forma avanzada, una posición que reduce los tiempos de tránsito hacia posibles zonas de crisis en el Pacífico Occidental.
El USS George Washington operó helicópteros MH-60S en el mar de Filipinas para sostener ciclos de vuelo, apoyo logístico y seguridad marítima durante su despliegue avanzado en la Séptima Flota.
La ubicación del portaaviones permite proyectar presencia cerca de Taiwán, Luzón, las islas Ryukyu y el norte del mar de la China Meridional, zonas clave para la planificación naval estadounidense en el Indo-Pacífico.
Las operaciones se produjeron después de que el portaaviones completara sus certificaciones el 28 de mayo. La actividad indica que el grupo de ataque mantiene ciclos de vuelo, apoyo logístico y seguridad desde cubierta durante su despliegue regional.
Los helicópteros pertenecen al Escuadrón de Combate Marítimo de Helicópteros 12, los “Golden Falcons”, integrado en el Ala Aérea Embarcada 5. El MH-60S cumple misiones de apoyo de combate, reabastecimiento vertical, búsqueda y rescate, evacuación médica, apoyo a operaciones especiales y seguridad de superficie.
El MH-60S sostiene la operación diaria del portaaviones

A diferencia del MH-60R, orientado a la guerra antisubmarina, el MH-60S está pensado para sostener la operación diaria de una fuerza naval. Puede trasladar suministros, mover personal, apoyar recuperaciones en el mar y responder ante amenazas de baja intensidad cerca del portaaviones, sus escoltas o buques logísticos.
El MH-60S está propulsado por dos motores turboeje General Electric T700-GE-401C y tiene un peso bruto máximo aproximado de 23.500 libras. Puede alcanzar unos 180 nudos, operar hasta 13.000 pies y volar alrededor de 245 millas náuticas, según carga, combustible, meteorología y perfil de misión.
La tripulación habitual está compuesta por dos pilotos y dos tripulantes alistados. Su cabina puede configurarse para transporte de carga, pasajeros, camillas, equipos de rescate, armamento de puerta o conjuntos específicos de misión.
Esa flexibilidad permite que una misma aeronave apoye operaciones de vuelo, traslade piezas a un buque de escolta o participe en una recuperación en el mar durante el mismo ciclo operativo.
El Seahawk aporta seguridad de superficie y apoyo armado

(Crédito de la foto: ESPECIALISTA DE COMUNICACIÓN DE LA NAVEGACIÓN MASIVA DE LOS ESTADOS UNIDOS CLASE 3 ELLIOT SCHAUDT/HANDOUT VIA REUTERS)
En configuración armada, el MH-60S puede montar ametralladoras M240 de 7,62 mm y GAU-21 calibre .50. También puede emplear misiles AGM-114 Hellfire y cohetes guiados APKWS de 70 mm.
Esta combinación le da capacidad contra embarcaciones rápidas, blancos ligeros de superficie o contactos que exigen una respuesta proporcional antes de recurrir a destructores o aviones de ala fija.
Sus configuraciones armadas pueden integrar el sistema multiespectral de adquisición de blancos AAS-44C, alertadores de radar, sensores de aviso de misiles, dispensadores de contramedidas, contramedidas infrarrojas y cartografía digital.
Estos equipos mejoran la detección, identificación y seguimiento de blancos, además de aumentar la supervivencia del helicóptero en entornos litorales con amenazas limitadas. El MH-60S no está diseñado para penetrar redes densas de defensa antiaérea, pero sí para operar alrededor de una fuerza naval.
El George Washington mantiene presencia avanzada en el Pacífico

En un grupo de ataque de portaaviones, el MH-60S cumple una función práctica: mantiene el flujo logístico, cubre emergencias y ofrece una respuesta armada de corto alcance para proteger unidades cercanas, vigilar contactos de superficie y apoyar tareas de rescate o sostenimiento.
La presencia del USS George Washington en el mar de Filipinas se produce en una zona donde China ha ampliado sus operaciones navales más allá de la primera cadena de islas, incluidos despliegues de portaaviones al este de Taiwán y Luzón y tránsitos por pasos como el estrecho de Miyako.
El vuelo de helicópteros no altera por sí solo el equilibrio militar regional. Su relevancia está en que muestra la continuidad operativa de un grupo de ataque estadounidense ya desplegado cerca de posibles puntos de crisis.
Con estas operaciones, el USS George Washington demuestra capacidad para sostener operaciones aéreas, logísticas y de seguridad marítima en el Pacífico Occidental, una región donde la presencia avanzada y la disponibilidad de medios navales siguen siendo factores centrales.