Iris Haim, madre del rehén Yotam Haim, responsabilizó al mayor general Nitzan Alon de haber desatendido indicios que, a su juicio, habrían permitido rescatar a su hijo y a otros dos cautivos en Gaza. En una carta personal difundida el sábado, exigió que el militar deje su puesto antes de que se investiguen las actuaciones de la unidad que dirigía.
Yotam Haim, Alon Shamriz y Samer Talalka murieron en diciembre de 2023 por disparos de soldados israelíes después de escapar de sus captores de Hamás. Durante ese período, Alon estaba al frente de la Dirección de Rehenes y Personas Desaparecidas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). La muerte de los tres hombres dio lugar a un examen de las circunstancias del tiroteo y de la información disponible para localizarlos.
La madre sostuvo que los mandos recibieron avisos de militares desplegados en la zona sobre voces que pedían ayuda en hebreo. Afirmó que Alon interpretó reiteradamente aquellos gritos como parte de operaciones de Hamás y descartó que pudieran proceder de ciudadanos israelíes retenidos en las inmediaciones. “Su unidad recibió innumerables informes, señales claras e información de soldados y comandantes en el terreno sobre voces que gritaban en hebreo, pero usted los desestimó”, escribió.
Haim se refirió también a dos señales que los rehenes dejaron durante su intento de huida en el barrio de Shijaiyah. Aseguró que el general rechazó nuevas comprobaciones porque consideraba que se trataba de maniobras de distracción. En la misma carta mencionó el hallazgo de un cuaderno escrito por los cautivos, que, a su entender, confirmaba su presencia en ese lugar.
Otra de sus acusaciones se refiere a grabaciones de voces que solicitaban auxilio. Haim afirmó que el material que registraba a Yotam y Alon no fue examinado a tiempo y permaneció en una cámara hasta que su hijo fue trasladado a casa para su entierro.
La carta cuestiona además que la responsabilidad por las muertes recayera sobre los soldados presentes en el lugar y no sobre los superiores. Haim sostuvo que el militar que disparó contra su hijo cumplía órdenes, aunque no aportó pruebas que respaldaran esa afirmación. Su versión contradice las conclusiones de la investigación de las FDI, que determinó que los disparos infringieron las reglas de enfrentamiento.
“Podría haber salvado a mi hijo. No estaba a la espera de un acuerdo, escapó por su cuenta”, escribió Haim. También reprochó a Alon que nunca se hubiera reunido con ella para disculparse. Al concluir su carta, le atribuyó responsabilidad directa por la muerte de Yotam y reiteró su petición de que abandone el cargo antes de una investigación sobre las fallas de su unidad.










