La policía israelí solicitará hoy que Yossi Musli, una figura destacada del crimen organizado detenida por su presunta relación con una oleada de explosiones de granadas en el centro de Israel, quede en libertad bajo arresto domiciliario, según informó el portal de noticias Ynet.
Musli fue arrestado el martes por la tarde después de que se registraran varias explosiones cerca de locales de la cadena de comida rápida Japanika. Los investigadores sospechan que estos hechos están vinculados con la creciente disputa entre las familias mafiosas Musli y Jarushi.
El jefe mafioso y otros tres sospechosos detenidos con él comparecerán hoy ante el Juzgado de Instrucción de Tel Aviv para una vista de prisión preventiva. De acuerdo con Ynet, los agentes pedirán que sean excarcelados y sometidos a arresto domiciliario.
La policía considera que Barak Abramov, propietario de la cadena de restaurantes y responsable del equipo de fútbol Beitar de Jerusalén, mantiene vínculos con la familia Jarushi, después de haber tenido en el pasado una relación estrecha con la familia Musli.
La cadena pública Kan informó que Abramov otorgó en franquicia varios establecimientos de Japanika a miembros activos de la familia Jarushi. Según el medio, al menos nueve de los restaurantes atacados están controlados por esta familia mafiosa.
La policía anunció esta mañana que también investiga la explosión nocturna de una granada aturdidora frente a una vivienda privada en el norte de Tel Aviv. Los agentes tratan de determinar si el propietario del inmueble tiene vínculos con alguna de las dos familias mafiosas, según medios en lengua hebrea.






