Una persecución policial que comenzó este jueves por la mañana en la ruta 65, en la zona de Wadi Ara, terminó dentro de Umm al-Fahm con un disparo contra el conductor de un auto deportivo. Más tarde se confirmó la muerte de Alaa Muhammad Musa Mahamid.
De acuerdo con la versión de una fuente policial, dos agentes que circulaban en motocicletas vieron un vehículo deportivo equipado con luces intermitentes y ordenaron al conductor que se detuviera. El hombre no obedeció y continuó la marcha.
La fuente afirmó que el conductor trató de escapar y que, durante la persecución, intentó embestir otros vehículos. Los agentes volvieron a indicarle que se detuviera, pero el automóvil siguió hasta Umm al-Fahm y quedó atrapado en un atasco.
Los policías bajaron de sus motocicletas y se acercaron al vehículo. Según el relato policial, antes de salir del auto el conductor manipuló algo en su interior, como si intentara sacar un objeto.
La policía sostiene que entonces Mahamid salió del vehículo y se enfrentó con uno de los agentes. La fuente describió que el hombre atacó al policía y que pudo haber intentado quitarle el arma. El agente declaró que sintió que su vida estaba en peligro y disparó.
Después del incidente, la policía registró el vehículo y no encontró ningún arma.
La policía señaló que la persecución comenzó en una vía interurbana después de que el conductor desobedeciera la orden de detenerse. Las circunstancias del hecho permanecen bajo investigación.
En Israel, la policía puede perseguir un vehículo que huye, aunque esa facultad tiene límites. El procedimiento policial Agam 221.110.01, que es de acceso público, define la persecución vehicular como una acción operativa permitida bajo circunstancias específicas y fija restricciones para los agentes.
El procedimiento exige valorar la necesidad de detener al sospechoso frente al riesgo que la persecución crea para otros usuarios de la vía. La sola negativa de un conductor a detenerse no convierte por sí misma cualquier persecución rápida y peligrosa en una medida justificada.
La norma se apoya, entre otras bases, en las facultades de arresto y en el principio que permite a quien está autorizado a detener a una persona emplear un medio razonable y necesario cuando esta se resiste o intenta escapar.
La existencia de una persecución no exime a la policía de las normas de tránsito. Cuanto mayor sea el peligro para el público, mayor debe ser la justificación para continuar la persecución en esas condiciones y en ese momento.
Entre las circunstancias que deben evaluarse está si el riesgo para el público llegó a ser desproporcionado frente al beneficio esperado de continuar la persecución.
Iniciativas Abraham indicó que la muerte de Mahamid eleva a ocho el número de civiles muertos por disparos policiales desde el inicio de 2026. La organización señaló además que en 2025 murieron 12 civiles por disparos de policías.
La organización sostiene que, en la mayoría de los casos, el público no conoce los resultados de las investigaciones del Departamento de Investigaciones de la Policía ni las decisiones adoptadas respecto de los agentes implicados. También informó que presentó una solicitud de acceso a la información ante el Ministerio de Justicia para conocer el estado de las investigaciones y las decisiones correspondientes a cada caso.










