Michael Katz, de 82 años, murió tres meses después de resultar gravemente herido en un ataque iraní con misiles contra Haifa durante la operación León Rugiente.
Su esposa, Nina, describió cómo el ataque cambió por completo la vida de la familia. “Aquel domingo terrible, un misil iraní destrozó mi vida en una fracción de segundo”, declaró. “Recibí el regalo de una nueva vida y doy gracias al Creador, pero desde hoy viviré como media persona después de 55 años de matrimonio”.
Nina recordó a su marido como una persona afectuosa y sociable, amante de la vida y capaz de transmitir alegría a quienes lo rodeaban. “Quien lo conocía se encariñaba con él de inmediato”, afirmó. “Lo echará de menos nuestra familia y también todos los que lo conocieron”.
El alcalde de Haifa, Yona Yahav, expresó sus condolencias y destacó que Katz dedicó su carrera a la seguridad de Israel mediante su trabajo en Rafael.
“Michael resultó herido en su propia casa durante un ataque cruel contra civiles en pleno centro de Haifa”, declaró Yahav. “Durante tres meses acompañamos con esperanza su lucha por sobrevivir y hoy nos despedimos de él con profundo pesar. La ciudad de Haifa inclina la cabeza y abraza a su esposa Nina, a sus hijos Itamar y Yoav y a sus nietos. Continuaremos al lado de la familia Katz en todo lo que necesite”.






