Las autoridades aeroportuarias israelíes descartaron la presencia de objetos sospechosos en un avión de Delta Air Lines procedente de Nueva York, después de que una denuncia anónima advirtiera sobre un posible artefacto a bordo.
El vuelo aterrizó en el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv y sus pasajeros abandonaron rápidamente la aeronave. Los responsables de seguridad trasladaron el avión a una zona apartada de las instalaciones para realizar una inspección exhaustiva.
La Autoridad de Aeropuertos de Israel confirmó que el personal de seguridad examinó la aeronave sin detectar ninguna anomalía. Tras completar las verificaciones, las autoridades autorizaron el avión y anunciaron el restablecimiento de las operaciones habituales del aeropuerto.










