Una munición de Hezbolá que había quedado sin detonar explotó el 12 de octubre cerca de la frontera con el Líbano y causó la muerte de Elazar Yair Wilensky. El estudiante tenía 13 años y cursaba noveno grado.
Un profesor también resultó herido en la explosión. El Centro Médico Rambam de Haifa comunicó que fue operado y permanece ingresado en cuidados intensivos. Su estado es grave, pero estable. Cuatro de las víctimas continúan en estado grave.
Wilensky era el menor de cinco hermanos. Su familia lo describió como “inteligente, sabio y lleno de alegría por la vida”. En su declaración también recordó que era un amigo afectuoso y bueno, y que todavía tenía toda la vida por delante.










