El documental NAZA, dirigido por Yuval Abraham y Rachel Szor, ha generado una amplia discusión tras su presentación en el Festival de Cine de Venecia y las acusaciones que plantea sobre el sistema de ataques de Israel en Gaza.
El análisis sostiene que los testimonios de antiguos miembros de inteligencia muestran estimaciones de posibles daños civiles, pero no necesariamente explican todo el proceso de decisión militar. La diferencia entre calcular riesgos civiles y aprobar ataques resulta clave para evaluar las acusaciones.
La investigación también señala que existen datos que respaldan parte del debate sobre cambios en las reglas de ataque durante las primeras etapas de la guerra, aunque cuestiona que esos elementos permitan concluir que todo el sistema operativo funcionaba bajo una misma lógica.
El texto compara distintas interpretaciones sobre el funcionamiento de las Fuerzas de Defensa de Israel, incluyendo testimonios de exmilitares, estudios externos y registros de víctimas, y concluye que las pruebas disponibles muestran una realidad más compleja que la presentada por la película.










