La suspensión de Eyal Berkovitch en Canal 13 y la controversia que afecta a Ayala Hasson en Kan 11 provocaron una dura reacción del ministro de Comunicaciones de Israel, Shlomo Karhi. Este domingo, el ministro advirtió que el tratamiento de ambos presentadores constituye un peligro para la libertad de expresión y que la derecha podría acabar como una “mayoría perseguida en su propio país”.
Karhi aclaró que sus diferencias con Berkovitch son profundas y que está “a años luz” de defenderlo. Sin embargo, afirmó que, como ministro de Comunicaciones, debía dar la voz de alarma. Calificó de “nada menos que peligrosas” las suspensiones de Hasson y Berkovitch, y acusó a la “policía del pensamiento de la izquierda” de extender su influencia sobre todos.

También prometió continuar su defensa de la libertad de expresión para impedir que se produzca la situación que denuncia. Aseguró que asumiría esa tarea como un “escudo” y añadió que lo haría “sin el Tribunal Superior de Justicia y sin el Consejo de Prensa”.
El caso de Ayala Hasson se originó la semana pasada. La dirección de noticias de la corporación pública exigió a la presentadora de Kan 11 que se disculpara en antena mediante un texto previamente autorizado. La exigencia respondió a comentarios suyos sobre mujeres beduinas y deficiencias en las mesas electorales del sector árabe. Hasson ya había publicado una disculpa en sus redes sociales antes de recibir esa petición.

En cuanto a Berkovitch, Canal 13 anunció este domingo su suspensión inmediata después de que cuestionara el título de doctor del diputado Ahmad Tibi durante el programa “Moria y Berko”. La cadena consideró que esas palabras contradecían los valores de la empresa y sostuvo que la libertad de expresión no justifica declaraciones racistas.










