Las 67 recomendaciones obtenidas por Gadi Eisenkot ante el presidente Isaac Herzog no se han convertido en una mayoría capaz de sostener un gobierno. En el bloque que respalda al dirigente del partido Yashar consideran prácticamente imposible que el nuevo Ejecutivo se forme esta misma semana. Herzog tiene previsto encomendarle la tarea este domingo a las 17:00.
Las diferencias entre los posibles aliados explican el bloqueo. Avigdor Liberman, presidente de Israel Beitenu, rechaza integrarse en un gobierno que dependa del respaldo de los partidos árabes. Sin esa posibilidad, las fuerzas haredíes resultan necesarias para reunir una mayoría, pero sus dirigentes se niegan a facilitar la formación del gabinete sin garantías previas.

Eisenkot obtuvo el respaldo de 67 miembros de la Knéset durante las consultas presidenciales, frente a los 46 que recomendaron al primer ministro Benjamín Netanyahu. Los siete legisladores de Judaísmo Unido de la Torá se abstuvieron de apoyar a cualquiera de los dos. Una vez recibido el mandato, Eisenkot dispondrá de 28 días para formar gobierno y Herzog podrá concederle una prórroga de 14 días.
Entre las dificultades para atraer a los partidos haredíes figura el servicio militar. Eisenkot ha incluido la obligación de servir para todos entre los cuatro principios sobre los que pretende construir su gobierno, una exigencia que entra en conflicto con las reivindicaciones de ese sector político.
La Lista Árabe Conjunta ha expresado su disposición a apoyar un gobierno presidido por Eisenkot sin ocupar puestos en la coalición. Por su parte, el dirigente de Yashar ha planteado constituir un Ejecutivo minoritario con los 48 diputados de las formaciones de su bloque. La negativa de Liberman a depender de los partidos árabes impide, por ahora, resolver esa combinación de apoyos.
Ante la dificultad de cerrar un acuerdo para gobernar, las fuerzas que respaldan a Eisenkot han decidido concentrar primero sus esfuerzos en la Knéset. El Parlamento de la 26.ª legislatura prestará juramento el martes y el objetivo inmediato del bloque es reemplazar a Amir Ohana, del Likud, en la presidencia de la cámara. Ohana ha ofrecido permitir una votación sobre su sustitución desde la sesión inaugural, siempre que reciba una solicitud firmada por al menos 61 diputados.

Todavía no existe acuerdo sobre el candidato que ocuparía el puesto de Ohana. La dirigencia del bloque espera resolver esa cuestión el lunes. Así, el primer entendimiento que buscan concretar se refiere al control parlamentario, mientras la posibilidad de formar un gabinete continúa pendiente.
El Likud ha advertido al presidente Herzog sobre los riesgos de una administración condicionada por el apoyo de las formaciones árabes. Netanyahu, entretanto, ha propuesto crear un gobierno de unidad y ha defendido esa opción como expresión de la voluntad popular y necesidad del momento. El respaldo recibido por Eisenkot le permite asumir el intento de formar gobierno, pero no elimina las discrepancias entre los partidos de los que depende.










