Las FDI rechazaron de forma categórica las acusaciones presentadas en “NAZA”, un documental israelí sobre el uso de sistemas de inteligencia artificial en la guerra de Gaza. La película se estrenó en Venecia y recibió una ovación de 25 minutos.
El documental, de 80 minutos, fue realizado por los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor. Reúne conversaciones con 24 miembros o exmiembros de las fuerzas armadas y de inteligencia israelíes cuyas identidades fueron protegidas. Algunos describen su trabajo como una “fábrica” de muerte o como un videojuego letal.
“NAZA” toma su nombre de un acrónimo hebreo relacionado con el daño colateral. Los testimonios hablan del sistema conocido como “Lavender”, utilizado para identificar personas como posibles blancos. El sistema analiza datos obtenidos de la vigilancia de las telecomunicaciones de Gaza, entre ellos llamadas telefónicas, movimientos e interacciones.
Uno de los participantes afirma: “Es como un videojuego porque todo se hace de forma remota”. Otro lo describe como “increíblemente divertido”. Otros testimonios hablan de la destrucción sistemática de viviendas civiles, del desprecio por las leyes de la guerra y humanitarias y de una “atmósfera general” de “odio” hacia los palestinos.
Las FDI cuestionaron el uso de fuentes anónimas y señalaron que no pueden verificar la identidad de los participantes, si prestaron servicio militar ni qué funciones desempeñaron. También sostuvieron que algunas afirmaciones sobre decisiones nacionales y militares exceden claramente el conocimiento que tendría un soldado de rango subalterno.
El ejército israelí negó que la inteligencia artificial tomara las decisiones finales sobre los ataques. Afirmó que la selección y aprobación de objetivos correspondieron “únicamente a personal humano” y no a sistemas de IA.
Las FDI también sostuvieron que sus operaciones se dirigen contra “organizaciones terroristas, ante todo Hamás”, de acuerdo con el derecho internacional y las leyes de los conflictos armados, y que realizan esfuerzos para reducir el daño a civiles. En ocasiones anteriores también rechazaron los informes de Abraham sobre este asunto y afirmaron que carecen de “comprensión militar fundamental”.










