Northrop Grumman abrió la planta East Gate 3 en Layton, Utah, para ampliar la infraestructura industrial del bombardero furtivo B-21 Raider de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. La expansión permitirá sostener al mismo tiempo la producción inicial a baja cadencia y las pruebas de vuelo del programa.
El complejo East Gate alcanzará 845.000 pies cuadrados y podrá albergar hasta 1.500 puestos de ingeniería y fabricación en 2032. Con esta ampliación, las instalaciones de Northrop Grumman en Layton y Clearfield superan en conjunto los dos millones de pies cuadrados.
La Fuerza Aérea prepara una mayor cadencia de producción
La expansión industrial coincide con una asignación federal de $4 500 000 000 destinada a aumentar en un 25% la capacidad anual de producción del B-21. Para el año fiscal 2027, la solicitud presupuestaria del programa asciende a $6 109 000 000, de los cuales 3.246 millones corresponden a adquisiciones.
El plan vigente contempla al menos 100 bombarderos B-21, aunque altos mandos de la Fuerza Aérea y del Comando Estratégico han planteado una necesidad cercana a 145 aparatos. Dos B-21 ya participan en pruebas de vuelo en la Base Aérea Edwards y otras unidades se encuentran en producción o ensayos en tierra.
El primer B-21 operativo está previsto para la Base Aérea Ellsworth en 2027. Dyess y Whiteman también forman parte de los planes de despliegue de la futura flota.
La planta de Layton fabricará componentes del B-21, mientras que Clearfield produce estructuras compuestas para este programa y otros proyectos. El ensamblaje final del bombardero continuará en la Planta 42 de la Fuerza Aérea, en Palmdale, California.










