Israel y Turquía mantienen contactos por canales alternativos para reducir el riesgo de fricciones relacionadas con Siria, pese al deterioro de sus relaciones y a la suspensión de los contactos de alto nivel desde finales de 2023.
Un funcionario de defensa israelí afirmó que Israel no busca convertir a Turquía en un enemigo, aunque advirtió que actuará cuando considere insuficientes los mensajes enviados a Ankara.
Los contactos se producen después de que Israel intentara advertir a Turquía antes de atacar la semana pasada una base en Siria donde, según la evaluación israelí, podían desplegarse fuerzas turcas.
Israel considera una línea roja el establecimiento de una presencia militar turca en Siria que incluya defensas antiaéreas, drones o misiles capaces de limitar su superioridad aérea.
El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, afirmó el sábado por la noche que Israel no busca una escalada con Turquía y pretende mantener el statu quo. Al mismo tiempo, señaló que Israel no aceptará el establecimiento de bases turcas en Siria.
Ambos países mantienen relaciones diplomáticas, aunque sus contactos políticos de alto nivel permanecen congelados desde finales de 2023.










