La línea directa de la policía recibió el domingo por la tarde un informe de un hombre que entró a nadar en la playa del Hotel Scots en Tiberíades y observó una munición oxidada sin detonar entre las rocas en la costa del mar de Galilea. El aviso permitió la movilización de las fuerzas de seguridad hacia la zona para iniciar el procedimiento correspondiente.
Agentes del Distrito Norte llegaron al lugar y evacuaron a los bañistas de la playa. En paralelo, miembros de la Policía Marítima bloquearon el acceso de embarcaciones y personas al área señalada. Estas acciones tuvieron como fin mantener un perímetro de seguridad hasta la llegada de especialistas en explosivos.
Un experto en desactivación de municiones identificó el artefacto como una granada de mano británica “Mills Bomb”, usada en épocas pasadas en Israel. Tras la inspección técnica, se decidió ejecutar una detonación controlada, procedimiento que concluyó de manera exitosa sin registrar incidentes adicionales en el lugar.
La policía informó que el descenso del nivel del agua en el mar de Galilea expone con mayor frecuencia municiones antiguas y objetos sospechosos. Las autoridades solicitaron a la población evitar cualquier contacto directo con estos elementos, alertar a quienes se encuentren cerca y comunicarse de inmediato con la línea de emergencias 100.