Irán endureció este jueves su discurso frente a Estados Unidos e Israel y prometió una campaña implacable en todo Oriente Medio, mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, alterna mensajes en los que sugiere que la guerra con Teherán podría acercarse a su fin.
Las amenazas iraníes coincidieron con versiones atribuidas al nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, quien habría jurado venganza contra Estados Unidos e Israel. En esa línea, altos cargos de la República Islámica advirtieron que responderán con más fuerza si su territorio o su infraestructura estratégica vuelven a ser atacados.
“Si bien iniciar una guerra es fácil, no se puede ganar con unos cuantos tuits. No cejaremos hasta hacerles lamentar este grave error de cálculo”, escribió en X Ali Larijani, jefe de seguridad iraní.
Larijani también amenazó con golpear las redes eléctricas de la región si Washington lanza ataques contra el suministro de electricidad iraní. “Si hacen eso, toda la región quedará a oscuras en menos de media hora, y la oscuridad ofrece amplias oportunidades para cazar a los militares estadounidenses que corren a ponerse a salvo”, afirmó.
Trump había asegurado antes que las fuerzas estadounidenses podrían inutilizar el sistema eléctrico de Irán “en una hora” y dejar al país frente a una reconstrucción que podría tomar una generación.

La advertencia iraní no se limitó al frente eléctrico. Teherán también dijo que puede desatar el caos en la industria regional del petróleo y el gas si su propia infraestructura energética resulta alcanzada.
“Prenderemos fuego al petróleo y el gas de la región ante el más mínimo ataque contra la infraestructura energética y los puertos de Irán”, declaró un portavoz del mando operativo central del ejército iraní, conocido como Jatam al-Anbiya.
Desde el Parlamento, el presidente de la cámara, Mohammad Bagher Qalibaf, elevó el tono y avisó que Teherán “abandonará toda contención” si Estados Unidos e Israel atacan cualquiera de sus islas en el Golfo.
“Cualquier agresión contra el suelo de las islas iraníes hará añicos toda contención. Abandonaremos toda contención y haremos que el Golfo Pérsico corra con la sangre de los invasores”, escribió Qalibaf en X.

No quedó claro de inmediato a qué islas aludía. Sin embargo, un informe reciente de Axios citó a funcionarios estadounidenses que señalaron que la toma de Kharg estaba entre las opciones consideradas ante el desborde de la guerra en Oriente Medio.
En paralelo, el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Majid Takht-Ravanchi, sostuvo en una entrevista con AFP que Teherán actúa únicamente en “legítima defensa” y busca impedir que se le pueda “imponer” otra guerra.
Takht-Ravanchi confirmó además que algunos “países amigos” se acercaron a Irán para explorar una salida al conflicto, aunque evitó identificar a esos gobiernos. “Les estamos diciendo lo mismo: que queremos que el alto el fuego forme parte de una fórmula global para poner fin a la guerra por completo”, añadió.
Mientras tanto, los Estados del Golfo siguen bajo la presión de los ataques de represalia iraníes. Imágenes captadas en Baréin mostraron el jueves una densa columna de humo tras un ataque contra tanques de combustible en Muharraq, y las autoridades pidieron a la población que permaneciera dentro de sus casas y cerrara las ventanas.

Los drones también causaron nuevos daños en el aeropuerto internacional de Kuwait y en el centro de Dubái. Arabia Saudita, por su parte, informó que interceptó drones que se dirigían al yacimiento petrolero de Shaybah y al distrito de embajadas.
Con los países del Golfo obligados a recortar la producción y con petroleros atrapados en la zona, los precios de referencia del crudo han subido entre 40 y 50 por ciento desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán el 28 de febrero. El alza amenaza con frenar el crecimiento económico y empujar la inflación.










